La Iglesia Católica reconoce al apóstol Santiago como un pastor elegido por Jesús para ser su compañero y su colaborador en la comunidad cristiana.
Según el sacerdote jesuita, Mateo Garau, el Tata Santiago aparece tres veces en el evangelio y, junto a Juan Bautista y Pedro, es encomendado por Jesucristo a tres misiones muy especiales.
“Las letras del evangelio dicen que Dios les encomienda acompañar a su hijo Jesús en los momentos críticos, delicados e importantes de su trayectoria”.
El padre Garau explica que las sagradas escrituras colocan a Santiago como fue el primer Obispo de Jerusalén. “Posteriormente, la Iglesia de España lo declaró, junto con la Virgen Inmaculada, como los santos patronos de ese país”.
Sin embargo, ante la definición de que en algunas regiones de Bolivia se celebre la fiesta del Tata Santiago como una fiesta pagana, el padre enfatizó que no existe un fundamento para ello.
“Si la gente, festeja a Santiago con fe y luego aprovecha la ocasión para cometer excesos, no es la festividad la pagana”, dijo.
Asimismo, el hecho de que el apóstol sea reconocido por sus fieles como un santo celoso, son solamente supersticiones populares que la gente crea.
Lo cierto es que en cada región lo que prima son las demostraciones de hospitalidad por parte de todos sus devotos. “La hospitalidad a la que se refieren está escrita en el evangelio de San Pablo, no es señal de moda sino de ver al prójimo como un verdadero hermano”, indicó.