Talibanes anuncian muerte de rehenes, Berlín lo desmiente Al Qaeda afirmó ayer haber ejecutado a los dos ingenieros secuestrados. Alemania y Afganistán aseguraron que uno de ellos continúa vivo y que el otro murió en cautiverio. Más amenazas recaen sobre Corea del Sur.
Los gobiernos de Alemania y Afganistán aseguraron ayer que de los dos rehenes alemanes que afirman haber matado los talibanes uno está vivo y el otro murió en cautiverio, mientras 23 surcoreanos en manos de la milicia están amenazados de muerte.
“Podemos afirmar que uno de los rehenes ha muerto. Nada indica que haya sido asesinado, todo hace pensar que murió debido a las condiciones de detención que le impusieron sus secuestradores”, declaró el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier. “Ahora se trata de salvar la vida del segundo rehén”, añadió.
En Kabul, el Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó antes que, de acuerdo con “informaciones de organizaciones de la seguridad afgana, uno de los rehenes alemanes murió de un ataque cardiaco y el otro está vivo”.
En cambio los talibanes, sin aportar pruebas, anunciaron que ambos fueron asesinados de varios disparos con casi una hora de intervalo después de que expirara un ultimátum, y que otros cinco rehenes afganos corrieron la misma suerte. “El Gobierno no se puso en contacto con nosotros, por lo que matamos” a los dos rehenes, dijo Yusuf Ahmadi, portavoz de los talibanes. La milicia va a considerar una solicitud de las autoridades alemanas para restituir los cuerpos.
Los dos rehenes alemanes, ingenieros de profesión, fueron secuestrados el miércoles junto a cinco colegas afganos. Los rebeldes exigieron por su libertad la retirada de los 3.000 soldados alemanes del norte de Afganistán y la liberación de todos sus militantes encarcelados allí.
Los insurgentes dieron plazo a las autoridades afganas hasta las 14.30 GMT del domingo para que liberen a 23 prisioneros talibanes a cambio de la puesta en libertad de los 23 rehenes surcoreanos, secuestrados el jueves, afirmó Ahmadi. Afganistán, AFP