La curadora boliviana Cecilia Bayá reseña a los nueve artistas y las obras que representan al país en Montevideo con la muestra denominada ´Disolvente de preconceptos´.
Texto: Cecilia Bayá Botti • Fotos: Archivo de Cecilia Bayá
Gastón Ugalde, Cecilia Lampo, Joaquín Sánchez, Guiomar Mesa, Sol Mateo, Rodrigo Bellot, Jaime Taborga y Ramiro Cucaracha fueron invitados a exponer en el Centro Cultural de España en Montevideo, asumiendo todo el costo y esfuerzo de la producción, que dedica este año su principal exposición a Bolivia.
Es una gran oportunidad para invitar a un público crítico y reflexivo a la construcción de nuevas significaciones y a la remoción de preconceptos sobre los bolivianos. Luego de las visitas realizadas en los últimos años a exposiciones internacionales, muchas en países vecinos, éstas mostraron lo poco que nos conocen en el exterior y viceversa, haciendo énfasis a que cuanto más pequeño es el país respecto a su economía, la indiferencia que vive es mayor. Por motivos que tienen que ver con las políticas culturales, el arte de Bolivia aparece de forma intermitente en circuitos internacionales, y cuando aparece, es gracias a esfuerzos de los propios artistas, de particulares e instituciones privadas o gobiernos foráneos. Rara vez las cosas se dan de otra manera.
En la vitrina uruguaya La obra de Gastón Ugalde Marcha por la vida es una instalación compuesta por un textil de grandes dimensiones: 20 metros por seis. Está construida por decenas de tejidos de lana de múltiples colores y diseños que fueron recolectados por el artista en distintas comunidades indígenas del altiplano. Además, se proyecta un conmovedor video con el registro de marchas reivindicatorias de campesinos, mineros y obreros en diferentes épocas y lugares.
Joaquín Sánchez presenta el video - instalación Sin Culpa, con la pareja compuesta por un Diablo y una China Supay ataviados sólo con máscara y botines. Es una fotografía a escala real instalada en la pared sobre la cual se proyecta un video que muestra el desdoblamiento de la imagen de los personajes. La fotografía induce a una reflexión sobre la permanencia mientras el video logra un efecto de desdoblamiento de la imagen que remite a la transitoriedad y perennidad de la existencia.
Un combo titula la propuesta de Rodrigo Bellot. Un matrimonio de clase media alta, durante un almuerzo cotidiano, inicia una discusión delante de su hijo sobre los roles que cada género tiene en esa sociedad patriarcal y conservadora. Usando doble pantalla, cuestiona el respeto y los roles.
Cecilia Lampo es una constructora de ideas basadas en el sentido y el símbolo que adquieren las cosas a partir de una vivencia, una realidad o un comportamiento social. En este caso, reflexiona sobre la representación simbólica implícita en la arquitectura y espacios urbanos en relación a realidades de grupos humanos de barrios periféricos de La Paz. Lampo estructura las imágenes que muestran la realidad de un espacio urbano, el lugar de arribo y asentamiento de emigrantes rurales que no pueden o quieren quedarse en el campo y buscan la ciudad como forma de vida. ´La casa, lugares que muestro, son paradigmáticas de una zona, reflejan el imaginario de sus habitantes, sus modelos de hoy día, sus miedos y su necesidad de ser a través de la apariencia, aplicando en sus sencillas viviendas elementos que van desde las columnas dóricas hasta aplicaciones barrocas o renacentistas.´
Guiomar Mesa. Sus personajes suelen ser inanimados y en esta muestra pinta maniquíes – mujeres. Con ellas traspasa huellas que reflejan las pasiones y sentimientos de quienes las miran. Surgen tensiones sobre lo real, lo imaginario, y el reconocimiento del mundo interior convulsionado que se congela en el instante en que la máquina fotográfica lo captura y toma mayor dimensión cuando el carácter hiperreal de su pintura inmortaliza la imagen.
Sol Mateo trae tres fotografías que reafirman sus obsesiones y la fuerza del voyeurismo que siente, buscando la complicidad del público, detonando el morbo y las inquietudes frente a la sensualidad femenina. Cuestiona la doble moral. Las imágenes producidas en un trabajo de edición digitalizada muestra personajes reales a quienes carga de elementos simbólicos y relaciones extrañas, reinventando historias con un fuerte atractivo estético.
A partir de estudios filosóficos que desarrolla en España, México y Bolivia, el escritor, artista plástico y editor Jaime Taborga cuenta historias desde imágenes encontradas en libros y otras publicaciones que recorta, transfiere a acrílicos y, a manera de collage, sobrepone, armando nuevas historias y nuevas significaciones.
Ramiro Cucaracha desarrolla su arte de la manera más sencilla: dibujando. Gran observador, camina pausadamente captando las particularidades de la gente. Con un lápiz o un pastel va aplicando trazos sobre cualquier papel. A simple vista, parece todo fruto del azar y es por su gran soltura. El grabado y la pintura lo atraen de igual forma, pero es el humor de sus personajes y su dibujo que hacen su trabajo tan atractivo.
Resumiendo; no sólo es una buena experiencia. Sentimos la satisfacción de una labor cumplida. Tenemos arte en Bolivia que está en el circuito internacional, despertando cada vez mayor interés entre el público y los expertos.