Los seis búlgaros condenados por Libia están libres La Comisión Europea realiza gestiones para alcanzar la liberación de las cinco enfermeras y un médico condenados a muerte por el contagio con sida de 438 niños. La conmutación de la pena permitió su viaje a Sofía.
De regreso en Sofía • Las enfermeras y el médico búlgaros posan, con familiares, delante del avión francés que los llevó de regreso a Bulgaria, luego de estar ocho años presos en Libia.
Las cinco enfermeras y el médico búlgaro, visiblemente fatigados tras ocho años y medio en las prisiones libias, fueron recibidos ayer con júbilo y lágrimas por sus familiares en el aeropuerto de Sofía luego de bajar de un avión del gobierno francés.
"Sólo he vivido para este momento", declaró llorando la enfermera Snejana Dimitrova, de 54 años. Con ojeras, cabellos grises, esta mujer agotada se lanzó a los brazos de su hijo Ivailo y de su hija Paulina diciendo: "soy inocente, nunca fui condenada".
"Ahora sí creo", dijo su hijo Ivailo, quien después de muchas decepciones, declaraba que sólo creería en la liberación de su madre cuando la viera y abrazara.
A su lado, Valentina Siropoulo, de 48 años, se reencontraba con su hijo, a quien dejó como estudiante de secundaria al partir a Libia en los años 1990 y quien ahora está en la universidad.
"¡Estoy en Bulgaria, la gran Bulgaria!", exclamaba el médico de origen palestino Achraf Joumaa Hajuj, recientemente naturalizado búlgaro. La familia de este hombre que fue procesado en Libia, emigró a Holanda.
Achraf, quien compartió durante ocho años la suerte de las enfermeras, adoptó finalmente la nacionalidad búlgara para beneficiarse del acuerdo entre las autoridades de Bulgaria y Libia que hacía posible su liberación.
Las cinco enfermeras búlgaras y este médico fueron condenados a muerte en Libia, donde eran acusados de haber inoculado el virus del sida a 438 niños libios, de los cuales 56 murieron. Su pena capital fue conmutada y convertida en prisión perpetua, lo que hizo posible su extradición y posterior liberación.
Las más altas autoridades búlgaras estaban presentes en el aeropuerto de Sofía con flores en la mano. Como regalo de bienvenida, el presidente de la república, Gueorgui Parvanov, indultó a los seis búlgaros, reiterando "la convicción categórica de su inocencia". Los seis liberados no volverán a la cárcel. Sofía, AFP