El paro cívico de 48 horas que empezó ayer en Tarija fue acatado sólo en la ciudad. Las provincias tuvieron cierta tolerancia para no participar de la protesta, que terminará hoy, como medida de presión al Gobierno para que atienda sus demandas energéticas y del seguro de salud.
Freddy Castrillo, dirigente del Comité Cívico de Tarija, informó a este diario que la localidad de Yacuiba, por ejemplo, no acató el paro porque hace poco más de una semana había terminado una protesta similar protagonizada por los campesinos en demanda de la anulación de Tierras Comunitarias de Origen (TCO) para pueblos guaraníes.
De la misma manera, la localidad de Bermejo no participó del paro cívico porque en esa población se festeja la fiesta del apóstol Santiago, que dura dos días, entre ayer y hoy.
El paro fue instruido como una medida de presión hacia el Gobierno central, para que atienda las demandas de la ampliación del gasoducto Villamontes-Tarija, además de la anulación del Seguro Universal de Salud (SU Salud) para que no sea financiado con el 14 por ciento del IDH. También piden que el Ejecutivo solucione el conflicto que aisló a esa ciudad y que el Congreso dé paso a la ley del Programa Solidario (Prosol).
A pesar de que algunas de las provincias no participaron del acto, la ciudad tarijeña se vio paralizada, cuando ayer se cumplió el sexto día de bloqueo.
Al respecto, Castrillo dijo que en el paro cívico participaron los campesinos, pero no así los dirigentes de ese sector.
Los comunarios exigen desde hace seis días, al mando del constituyente Luis Alfaro (MAS), el desembolso de fondos del plan de emergencia, la ejecución del Programa Solidario (Prosol), la transferencia de las regalías hidrocarburíferas a las alcaldías, el funcionamiento del radar antigranizo y la transferencia del Servicio Eléctrico de Tarija (Setar).
Según Castrillo, en la jornada de ayer no se vieron grupos de choque y el paro fue acatado por toda la ciudadanía.