El implante de mama, la lipoescultura o la prótesis de glúteos son las operaciones que prefieren las féminas para un mejor aspecto.
Texto: Verónica Zapana Fotos: MCT y Archivo
Muchas mujeres hacen de todo en el afán de mejorar su apariencia. Algunas recurren a dietas y a ejercicios para lograr su propósito. Sin embargo, otras prefieren que la ciencia favorezca esos lugares que no fueron bien dotados por la naturaleza o que fueron donde las grasas y la gravedad atentaron. De ahí que las cirugías plásticas ofrecen solución para casi cualquier problema con la silueta.
En este tiempo, una de las cirugías más solicitadas es el aumento de senos. ´Desde la década de los 50 las mujeres han optado por la cirugía de mama; tenían como prototipo a una mujer con pechos grandes. En los años 70 la mujer era de pechos pequeños, entonces el boom fue la reducción de senos. Ya en los 80 y 90 hubo un rechazo a la cirugía, pues había cierto temor pues se pensaba que la prótesis producía cáncer. En la actualidad el aumento de tamaño de los senos otra vez está en su auge, pues se comprobó que el material del implante no produce enfermedad´, afirma el cirujano plástico Miguel Ángel Quezada.
Las mujeres se someten a una cirugía para verse y sentirse bien. ´No sólo es por moda, la mujer necesita sentirse mejor consigo misma´, comenta el cirujano plástico Wilfor Arze, quien contabiliza que de cada 10 féminas, siete optan por las prótesis.
Hoy, los temores y tabús sobre los implantes de mama han sido sustituidos por información, la que asegura que tanto la técnica como las mismas prótesis han dado un salto científico y hoy es una de las intervenciones más practicadas. En el V Congreso Bolivariano de Cirugía Plástica, realizado en Isla Margarita, se ha demostrado que ocupa el primer lugar y la lipoescultura —con todo lo que implica modelar el cuerpo— se posesiona en segundo lugar.
Si una mujer pretende hacerse alguna de estas cirugías, lo recomendable —según ambos especialistas— es que la paciente cuente con exámenes prequirúrgicos, los que consisten en una historia clínica completa, un electrocardiograma, una mamografía y un examen de laboratorio, todo esto a fin de prever que no existan complicaciones durante la operación.
Otro detalle que no debe pasar desapercibido, explica Quezada, es la edad. Las mujeres de 17 años para adelante son las que están aptas para una de estas cirugías, porque a esa edad ya tienen el cuerpo totalmente desarrollado.
En el caso de la lipoescultura, con la que se busca un cuerpo moldeado, se requiere eliminar grasa localizada y, en ocasiones, ubicarla en otra parte del cuerpo. ´Esa grasa que generalmente se saca del abdomen se la pone en glúteos o piernas, pero antes de colocarla debe pasar por un proceso de limpieza´, indica Arze. Y si la paciente no tiene grasa para aumentar el tamaño del derriere, puede optar por implantes de silicona en gel de alta cohesividad, útil también para los senos.
Luego de la operación, ambos especialistas sugieren una revisión constante y, si es posible, un cambio de prótesis a los 10 años de su colocación.
Recomendaciones posquirúrgicas
Los especialistas explican que la paciente debe tener ciertos cuidados después de una cirugía de mama o una lipoescultura:
l Atención. Al día siguiente de un implante de mama, hay que tener mucho cuidado con la herida. Después, puede bañarse con normalidad. Eso sí, siempre se debe evitar cualquier golpe.
l Faja. Una vez que la paciente ha salido de una lipoescultura, ella debe utilizar una faja en la cintura por un tiempo de seis a ocho semanas. Además, no debe olvidar los masajes de rehabilitación, los cuales deben empezar al segundo o tercer día.
l Control. En ambos casos, la paciente debe asistir a controles periódicos durante tres meses.
|Implante de mamas
Es ambulatoria, es decir que la paciente entra por la mañana a la clínica y sale por la tarde. Se hace con anestesia local y se insertan las prótesis por tres vías, según el tamaño y forma: periaureolar (incisión alrededor del pezón), inframamario (por el pliegue de la mama) y axilar (debajo del brazo). La colocación puede ser submuscular o debajo de las glándulas mamarias (subglandular). Es necesario que a los 10 años se haga un cambio de implantes.
La lipoescultura
Esta cirugía se hace con una anestesia general, ´aunque eso depende de la cantidad de grasa que se removerá´, explica el cirujano plástico Miguel Quezada. Dura de dos a tres horas y se necesita que la paciente esté en observación 24 horas. En la intervención se hacen incisiones de uno o dos centímetros en la región anterior, posterior y a los laterales del abdomen. Se drena un líquido para disolver la grasa y se la absorbe con las máquinas, jeringas y cánulas.
Prótesis de glúteos
La grasa que se saca de la región del abdomen se coloca en los glúteos, pero de no ser así se recurre a un implante inorgánico, el cual es una silicona médica en gel. ´Este material debe ser aún más resistente para esta región´, indica el cirujano plástico Wilfor Arze. Para la cirugía se hace una incisión en el pliegue interglúteo y ´se introduce la silicona, la cual tiene un alto peso molecular que no produce rechazo ni molestias dentro del organismo´, afirma Arze. Es ambulatoria.
Complemento
La influencia de la sicología
Las mujeres buscan los tratamientos estéticos por tres componentes fundamentales, según la sicóloga Paola Fernández. Ella enumera la falta de autoestima, la inseguridad y sobre todo la distorsión del esquema corporal.
La especialista indica que ´la distorsión del esquema corporal es un tema muy importante, porque cuando la mujer se ve frente al espejo, aunque tenga un cuerpo delgado, ella se verá siempre con aumento de volumen´.
Esto frecuentemente les ocurre a las mujeres adultas (40 a 50 años). ´A esa edad ellas empiezan a sentirse mayores, viene la falta de aceptación y comparan su cuerpo con el de una chica de 17, por eso buscan hacerse cirugías.
Al no aceptarse tal como es, la mujer trata de solucionar su problema con dietas o tratamientos de adelgazamiento, eso influye para que la paciente sea víctima de la anorexia´, advierte Fernández.
Ese problema, asociado con la baja autoestima, logra que la mujer busque en las cirugías el remedio para su inseguridad. En algunos casos ayuda, pero no es determinante.
Por otro lado, la sicóloga explica que en caso de que una mujer no encuentre con la cirugía una mejora de la percepción de su propia imagen, puede incurrir en la adicción y someterse a una y otra plástica, ´llegando al extremo de distorsionar totalmente su imagen´.
así es... Maywa Jáuregui
“No me gusta desfilar lencería, lo detesto; me parece algo denigrante”.
vitrina Vestida para las mil y una noches
El movimientode caderas evoca exóticos bailes orientales junto al vaivén de coloridas telas y variedad de brillos característicos de la cultura árabe.