Producto orgánico de alto valor nutritivo, se puede servir con miel, requesón o aditamentos naturales.
Texto: Mónica Fernández Fotografía: Ángel Illanes
Los beneficios nutritivos y proteínicos que se encuentran en productos como la quinua, linaza y el amaranto hacen que esos productos naturales sean sustitutos del huevo, leche, verduras y panes, evitando así los carbohidratos nocivos para la salud.
La quinua es una fuente de proteínas que contiene fitoestrógenos, sustancias que previenen enfermedades como la osteoporosis, cáncer de mama, enfermedades del corazón y otras alteraciones de la mujer ocasionadas por la falta de estrógenos en la menopausia.
La linaza es el principal agente para el tratamiento del cáncer. Los LNAs (ácidos grasos esenciales) que contiene eliminan células cancerosas sin dañar las células sanas.
Y el amaranto es una planta que produce cantidades significativas de grano de cereal comestible, y la semilla se compara con las otras variedades convencionales de trigo, arroz y maíz. Cada hoja tiene hierro, calcio, proteínas, vitaminas y minerales.
Con datos de: prodiversitos.org, redtinku.com, geocites.com
Adela Cortez de Bráñez Chef especialista en la elaboración de comida integral. Miembro principal del Complejo Ña’chacha.
Lorena Pérez Encargada de la producción de panes y comida integral. Miembro principal del Complejo Ña’chacha
Pan multicereal
Preparación: 15 minutos Cocción: 60 minutos Ingredientes: 20 personas
• 4 libras de harina integral (trigo, amaranto, ajonjolí, quinua) • 2 cucharadas de azúcar morena o melaza • 2 cucharadas de levadura natural • 2 tazas y media de leche tibia • 3 cucharillas de sal • 1/2 libra de manteca vegetal.
1 Mezclar las harinas y/o granos integrales y preparar la levadura de amasamiento.
2 Sobar la masa lentamente agregando la leche y la sal (se puede utilizar agua con sal). Una vez amasada la ración, añadir la manteca.
3 Reposar la masa entera o cortarla en porciones, dependerá del gusto de cada uno.
4 Hornear una vez levantada la masa a 200 Cº.
así es... Maywa Jáuregui
“No me gusta desfilar lencería, lo detesto; me parece algo denigrante”.
vitrina Vestida para las mil y una noches
El movimientode caderas evoca exóticos bailes orientales junto al vaivén de coloridas telas y variedad de brillos característicos de la cultura árabe.