Cuba ofrece rama de olivo para el diálogo con EEUU Raúl Castro, presidente en ejercicio de la isla socialista, celebró los 54 años del asalto al cuartel Moncada, en ausencia de su hermano, Fidel, aún convaleciente.
Camagüey sin fidel • Miles de cubanos acudieron ayer a la celebración de una fecha clave de la revolución.
El presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, admitió ayer la urgencia de cambios económicos y ofreció diálogo a EEUU, durante la mayor fiesta revolucionaria de la isla, en la que su hermano Fidel estuvo ausente por primera vez en 48 años.
A un año exacto de la última aparición pública de Fidel, Raúl Castro, a quien su hermano cedió el poder el 31 de julio de 2006, llamó a una mayor productividad en el país y tendió la mano al presidente estadounidense que resulte electo el 2008, aunque la Casa Blanca de inmediato rechazó la oferta.
´Si las nuevas autoridades norteamericanas dejan por fin a un lado la prepotencia y deciden conversar de modo civilizado, bienvenido sea. Si no es así estamos dispuestos a continuar enfrentando su política durante otros 50 años si fuera necesario´, dijo Raúl Castro en su discurso en la ciudad de Camagüey, 540 kilómetros de La Habana.
Ministro de las Fuerzas Armadas, de 76 años, Raúl Castro advirtió que, no obstante, Cuba está preparada para defenderse.
´La nueva administración (estadounidense) que surja tendrá que decidir si mantiene la absurda, ilegal y fracasada política contra Cuba o acepta el ramo de olivo que extendimos´, dijo Raúl, en la tercera vez que ofrece el diálogo a Washington, la primera fue el 18 de agosto y la segunda ocurrió el 2 de diciembre.
La reacción no se hizo esperar. ´El único diálogo real que necesita es con el pueblo cubano. Y pienso que si el pueblo cubano fuera capaz de expresar su opinión sobre la cuestión de si le gustaría o no elegir libremente a sus líderes, la respuesta sería probablemente sí´, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Escoltado por la alta dirigencia política y militar de la isla, Raúl presidió la conmemoración del 54 aniversario del asalto al cuartel Moncada, que por primera vez no contó con la presencia de Fidel Castro debido a que, a sus casi 81 años, aún se recupera de una enfermedad intestinal.
´Ya despliega una actividad cada vez más intensa y sumamente valiosa (...), aunque ni en los momentos más graves de su enfermedad dejó de aportar su sabiduría y experiencia ante cada problema cardinal´, dijo Raúl.
La simbólica fecha marca el primer año de convalecencia de Castro, visto por última vez en público en la pasada celebración del 26 de julio, en las orientales ciudades de Bayamo y Holguín. Al día siguiente fue sometido a la primera de varias operaciones por una crisis intestinal.
´No se podría siquiera sospechar el duro golpe que esperaba a Cuba. Han sido meses difíciles´, apuntó Raúl tras destacar que funcionarios de EEUU, entonces, ´soñaban con que se entronizaría el caos y que el socialismo cubano terminaría por desplomarse´.
Pero en su discurso, Raúl Castro afirmó que en Cuba no habrá ´transición´ política.
Ondeando banderitas de Cuba, bajo un cielo despejado y en una calurosa mañana, más de 100.000 personas asistieron al acto celebrado ayer en la Plaza de la Revolución de la ciudad de Camagüey. Camagüey (Cuba), AFP
Habrá cambios estructurales
Tras un año de inmovilismo, el presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, parece dispuesto a poner la casa en orden para atajar los principales problemas económicos del país, con cambios estructurales que se aplicarán con disciplina y sin soluciones ´espectaculares´.
Castro realizó ayer un diagnóstico de algunas de las deficiencias del modelo económico cubano y abordó de lleno problemas que se han ido postergando durante años, como la precariedad salarial o la falta de productividad, aunque no detalló reformas concretas.
Aprovechando una fecha tan señalada para la revolución cubana como el 26 de julio, día en que tuvo lugar en 1953, la primera acción armada de la guerrilla contra el dictador Fulgencio Batista, el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias quiso dejar claro que en el año que lleva al frente del país no se han descuidado los asuntos pendientes.
´No hay asunto referido al desarrollo y las condiciones de vida que no se haya abordado con responsabilidad y en cuya solución no se trabaje´, afirmó. No hay tarea impulsada por Fidel Castro, dijo, que esté paralizada.
Durante su gobierno, Raúl Castro no puso en marcha reformas significativas ni solucionó problemas. La Habana, EFE