La Asamblea Constituyente ha tocado fondo, es la fuente de los enfrentamientos entre los bolivianos, dividirá al país, nos puede llevar a una guerra civil, acabará con la poca institucionalidad estatal y al final dejará secuelas de resentimientos profundos e irreversibles entre regiones y sectores sociales, en virtud que el principio en el enclave no es lograr un pacto social entre los bolivianos, sino imponer la lógica de vencedores y perdedores.
Gran parte de los bolivianos está observando los resultados de la Asamblea Constituyente con pesimismo y temor, pero además tiene muchas dudas que ésta le ofrezca en la nueva CPE un mejor futuro. Es decir, que el descrédito está avanzando y los peligros y la incertidumbre se hacen más latentes, por ello aquí algunas ideas para expresar que su clausura se constituye en un tema de urgencia, necesidad y salvación nacional.
Los resultados de las comisiones de la Asamblea demuestran que no existe ninguna novedad fundamental y trascendental para cambiar el país, son apenas reivindicaciones y posiciones ideológicas de actores, sectores y grupos sociales que no merecen la pena poner en riesgo la integridad nacional. Estos cambios bien podían ser producidos a partir de una reforma constitucional en el Congreso, evitándose grandes gastos y generando insulsamente falsas expectativas en la población.
La desintegración del país es un peligro cierto, por cuanto de no aceptarse la propuesta de autonomías como se plantea, existen actores internos y externos con fuertes intereses en los hidrocarburos que a partir de ese pretexto promueven y promoverán la división de Bolivia.
La capitalidad plena será parte del referéndum consultivo de la nueva Constitución, implicando que La Paz evitará esa consulta con un boicot y los resultados de los demás departamentos no serán aceptados, por lo que quedará el camino de la anunciada guerra civil para imponerse por la fuerza que genera desastre, caos y el fin de la democracia y la desintegración de Bolivia.
No es posible un acuerdo entre actores y las fuerzas polarizadas sobre el concepto de Estado plurinacional, que llevará a la convulsión de ambas partes. Unos convencidos de que con este tipo de Estado se terminará con el colonialismo de explotación de más de 500 años y, los otros, que éste generará división y exclusión en el futuro mediato. Otro peligro real son los resultados del referéndum consultivo, por cuanto dada la situación de polaridad y conflicto entre regiones, éstos serán la expresión de aquello y cuyas consecuencias llevará a posibles desacatos y desconocimiento de la nueva Constitución. Por donde se lo vea y cual sea el resultado final de la Asamblea Constituyente, ésta nos conducirá a callejones sin salida y eminentes peligros para el país, por ello es más que urgente un acto de patriotismo en los actores políticos y sociales para clausurar la Constituyente el 6 de agosto y no prorrogarla por ninguna razón.
Omar Rocha es abogado municipalista.
Cuidado con los cabildos
La moda de los cabildos está cundiendo en el país. Pero sería bueno que quienes los organizan tomen algunas precauciones.
Fuerzas Armadas y milicias
“Ya éramos muchos y parió la abuela”. Este simpático refrán castellano lo aplico a un síndrome particular de ciertos políticos, de enredar todavía más los problemas ya existentes y provocar unos más complicados.
Evolandia y la enfermedad holandesa
Cada día el Banco Central está apreciando el boliviano en relación al dólar. Por los síntomas que se observan en la actual situación macroeconómica, estamos contrayendo
Lengua o lenguas oficiales
En vísperas de la nueva Constitución, unos piden treinta y tantas lenguas oficiales, otros siguen aferrándose a sólo el castellano. Bailan las cifras, distorsionadas a veces en busca de titulares sensacionalistas a favor de una u otra causa.
Intimidad de los Príncipes
El semanario satírico español El Jueves publicó la semana pasada en su carátula una viñeta de los Príncipes de Asturias desnudos y haciendo el amor a la vez que él comentaba con vulgaridad la posibilidad de que ella quedara embarazada