Cinco fraternidades recibieron una sanción en el palco oficial CONTROL • Algunos tardaron mucho en sus demostraciones y otros tuvieron bailarines ebrios.
BAILE COLORIDO • La llamerada San Andrés es la fundadora de la entrada universitaria. Ayer contagió toda su alegría.
El control ubicado a la altura del palco oficial detectó, hasta las 20.00, que cinco fraternidades cometieron faltas, así que recibirán una sanción una vez que se conozca el informe de los otros puntos de vigilancia.
Jaime Sánchez, encargado del control en el palco, dijo que las faltas que cometieron las cinco fraternidades tienen que ver con el retraso en las demostraciones y porque se encontró a estudiantes que habían consumido bebidas alcohólicas.
“Algunas danzas de Derecho se quedaron más de lo establecido en el área del palco y no hicieron caso a las advertencias, al igual que Economía´. En Geodiablos y Electromecánica ´se detectó, en cambio, a personas ebrias”, explicó Sánchez.
Los organizadores duplicaron este año el control de los danzarines: 16 personas acompañaron el recorrido.
El año pasado, la Facultad de Economía fue la más sancionada debido al tiempo excesivo que se tomó en las demos- traciones. Este año ingresó casi al principio, pero volvió a cometer la falta.
Breves
Contratiempo en el recorrido de la entrada A lo largo de los casi cuatro kilómetros del recorrido, varios universitarios sufrieron estirones de nervio en las piernas, por el esfuerzo físico que significaba ejecutar los pasos. Tal fue el caso del pujllay, la chacarera y los tobas. Voluntarios de la Cruz Roja apoyaron a los que tuvieron calambre o sufrieron cortaduras.
En la chacarera hubo caballos y parrillada Además de lucirse con música en vivo, las fraternidades de la chacarera hicieron parrillada encima de un tráiler. Tal fue el caso de la Facultad de Agronomía, que además invitó en pan la carne asada al carbón; en cambio los de Ciencias Económicas ingresaron montados en caballos. Las mujeres lucieron vestidos coloridos.
El maquillaje fue algo de primera necesidad Debajo del puente de la Cervecería Nacional, punto de inicio del recorrido de la entrada universitaria, se apostaron más de una veintena de carpas dedicadas a maquillar y colocar las trenzas a las mujeres. Mientras, los vendedores ambulantes recorrían el lugar cargados de ganchos, ligas, cordeles y hasta cerveza para aliviar los nervios de los bailarines.
El universitario más alto de la entrada folklórica La danza autóctona de jach\'a tokoris, de la Facultad de Derecho, tuvo entre sus integrantes a José, el universitario más alto de toda la entrada. Cargado de una wiphala sobresalía entre sus compañeros y la treintena de comunarios de Tiwanaku que acompañaron a los estudiantes.