El 27 de julio se celebró el 65 aniversario de la creación de la provincia Pantaleón Dalence en Oruro. Su capital continúa forjando su historia.
Texto: Redacción • Fotos: Archivo Familia Sarmiento
En épocas ignotas, cuando los blancos invadieron el Kollasuyo, se estableció un imperio cuyo monarca, el Inca Posokoni, tenía como único consuelo a su hija Ojos negros, de belleza inigualable. Cuando los blancos llegaron, Posokoni huyó acompañado de su hija y su séquito de tres fieles a las pampas desoladas. Allí imploró a la Pachamama. Compadecida, la diosa convirtió a los cuatro incas en orkos (cerros): Posokoni, Tomakilliri, Cuchillani y Huayllakunca. Ojos negros, al verse perdida, pidió cobijo. Su padre entonces la contuvo en su seno, convirtiéndola en el estaño de sus entrañas, relata el huanunense Ruddy Sarmiento.
El cerro Posokoni es el corazón de Huanuni, capital de la provincia Pantaleón Dalence de Oruro, y que el pasado 27 de julio celebró el 65 aniversario de este nombramiento.
Sin embargo, su origen se remonta mucho más atrás. El antropólogo Roy Querejazu Lewis señala que este territorio fue albergue de la cultura ayampitense, que se desarrolló hacia el año 1000 antes de Cristo y que se reflejó en cabezas clavas de llama hechas en piedra.
Allí se desarrollaron también los chullpas, los señoríos aymaras y llegó la invasión de los pueblos quechuas. De ellos quedan rastros en las fortalezas Jisca pucara y Cóndor pucara, la primera ubicada cerca de la población de Pata Huanuni y la segunda, cerca de Bombo.
La vida colonial
Es de este período que Ruddy Sarmiento ha encontrado los primeros registros de Huanuni en escritos mencionados por Francisco de Medrano en 1660. El 10 de mayo de 1718, el encargado de su majestad, Juan Bravo de Rivero, confirma la adjudicación de tierras concedidas por Don Fray López de Quito y Don Josefh de la Vega Alvarado a favor de Doña María Barrio Nuevo, Don Gaspar Montalvo y Don Julián Montalvo con Potreros y Aguas Calientes; y a favor de Fulgencio Salazar con Sacsani y Huanuni.
También data de la época el descubrimiento de los yacimientos mineros. El español Bernardo Cabrera, establecido en la población Venta y Media, luego de provocar disgustos a sus pobladores, tuvo que desalojar el lugar en 1745. Primero buscó asilo en la hacienda de Sacsani, donde descubrió los ricos yacimientos de plata que fueron explotados hasta 1928.
De estos años data la denominación de Huanuni con dos acepciones. La primera es de origen quechua. Al ser expulsado, Cabrera habría dicho: “Huañuni cutinaypaj Venta y Mediamanta”, que en español sería: “Me estoy muriendo por volver a Venta y Media”. En otra oportunidad expresó: “Kaypi yarkaymanta y chirimanta Huañuni”, que quiere decir: “Aquí de hambre y de frío me muero”. La otra versión se refiere a los yacimientos de guano, de donde derivaría el nombre.
La historia de Huanuni ha estado siempre ligada a la población de Venta y Media. En los levantamientos indígenas de 1779 y 1781, Venta y Media se involucró por ser paso obligado hacia las tierras del sur. Durante la Guerra de la Independencia, el 20 de octubre de 1815 se libró la batalla de Venta y Media.
Los latidos republicanos
Obtenida la independencia, Bolivia recibió inversión privada y consorcios extranjeros, llegando Jhon Hullman y Jhon Minchin a las minas de Cataricagua y Edgard Harrison a la mina María Francisca. Más tarde lo hicieron la familia Penny Duncan y la minera boliviana Margarita López vda. de Téllez.
En 1911, con una hábil maniobra económica, Simón I. Patiño compra Huanuni a las dos empresas británicas, Penny and Ducan y Harrison & compañía, que explotaban en la zona unas 500 toneladas mensuales de concentrados de estaño por el año 1910. Posteriormente, Patiño hace compras a los mineros chicos, formando la Huanuni Ting Tung Corporation.
La Guerra del Chaco estalla en 1932. Huanuni aporta con un nutrido contingente de jóvenes y la población civil se reduce a mujeres y niños, mientras la mina sigue trabajando por un arreglo de Patiño, quien regala dos aviones Junker.
Luego, la Ley del 26 de noviembre de 1941 dicta que la segunda sección de la provincia Cercado se eleve a rango de provincia con el nombre de Pantaleón Dalence, en homenaje al jurisconsulto orureño. El segundo artículo de la mencionada ley eleva a rango de capital de provincia a la Villa de Huanuni.
El decreto lo entregó en el poblado el presidente Enrique Peñaranda el 27 de julio de 1942. Desde ese año se toma esta fecha como aniversario cívico de Huanuni.
En la revolución del 52, el pueblo tuvo también un rol importante. En ese ambiente se organizan varias fuerzas, apareciendo los pazestenssoristas, los lechinistas, los solistas y los guevaristas. En diciembre de 1960 se desconoció al electo sindicato de trabajadores, produciéndose una lucha con muchos muertos. El dirigente Tino Gutiérrez fue bajado de la torre de la iglesia y, luego de muerto, fue colgado en un árbol frente al teatro Huanuni en la plaza principal.
De los muchos acontecimientos históricos destaca la Masacre de San Juan. El 24 de junio de 1967, el presidente Barrientos redujo los salarios de los mineros en más del 40 por ciento y militarizó los centros mineros, acallando las radios.
Luego de grandes luchas sociales, el Decreto Supremo 21060 marcó el destino de la región. Desde la fecha, Huanuni se halla en otra etapa de su vida, un destino que depara nuevos desafíos y conquistas.