Una marcha en homenaje a las víctimas del accidente aéreo del 17 de julio en Sao Paulo y que dejó al menos 200 muertos se caracterizó ayer por los gritos de protesta contra el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y contra el caos aeroportuario que sufre Brasil hace 10 meses.
Los participantes en la marcha convocada por familiares de las víctimas y por organizaciones no gubernamentales respondían con abucheos y rechiflas cada vez que el nombre del Jefe de Estado o de algunos de sus ministros era citado.
Unas 2.000 personas, según los organizadores, o 400, según la Policía, gritaron arengas como “fuera Lula” y propusieron un boicot al transporte aéreo del país a través de negarse a viajar en avión el 18 de agosto. Sao Paulo, EFE