Los anfitriones no desentonaron con su fiesta y cumplieron una destacada actuación en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro donde Brasil fue uno de los principales al punto de haber mejorado el desempeño cumplido el 2003.
En Santo Domingo 2003, la delegación brasileña se ubicó en la cuarta posición, por detrás de Estados Unidos, Cuba y Canadá y ahora está entre los tres primeros de la competición.
Thiago Pereira, el rey Neptuno de los Juegos de Río, además de César Filho Cielo, Kaio Marcio Almeida y Rebeca Gusmao, entre otros, le permitieron a Brasil lograr una actuación histórica en la natación de los Panamericanos al ganar 12 medallas de oro, en fuerte puja con la favorita de siempre Estados Unidos.
Pereira y Gusmao fueron de lejos las mejores figuras brasileñas bajo la pileta panamericana.
Con la cosecha en esta XV versión, los locales consiguieron, además, su mejor representación en 14 ediciones panamericanas anteriores. Hasta antes del 2007, el mejor resultado fueron los siete oros, tres platas y cinco bronces ganados en los Juegos Panamericanos Winnipeg 1999.
El anfitrión, no solamente fue natación, también se llevó la medalla dorada en el balonmano tras una vibrante clásico sudamericano ante Argentina.
En voleibol de playa, los locales hicieron el doblete y no tuvieron inconvenientes para quedarse con las preseas doradas en damas (le ganaron a Cuba) y varones (vencieron a Estados Unidos) en sendos finales.
En el atletismo, el brasileño Hudson de Souza retuvo el título de los 1.500 m al ganar la medalla de oro con un tiempo de 3 minutos 36.32 segundos, nuevo récord continental.
De Souza, campeón en Santo Domingo-2003 y de 30 años, destrozó el anterior récord de los Juegos, de 3:40.26, logrado por su compatriota Joaquim Cruz en Mar del Plata-1995.
En el fútbol femenino, las damas del elenco canarinho no fallaron y con el empuje y la magia de Marta derrotaron por 5-0 a Estados Unidos y conquistaron la medalla de oro.
Marta deleitó al público en un estadio Maracaná casi lleno, que vivió una jornada de fiesta.
Brasil sembró la semilla un año antes para su participación en los Juegos Olímpicos de Pekín, la próxima temporada.