A las manos entre cubanos y brasileños Los policías brasileños tuvieron que calmar a los miembros de la delegación de judo de Cuba (izq.), quienes intentaron golpear a algunos aficionados que les gritaron “ladrones”, tras la medalla de oro que consiguieron en una de las finales que protagonizaron ante los representantes locales. Los aficionados también se estrellaron contra el juez.
Los isleños mandan en el pugilismo En una de las peleas más disputadas de los Panamericanos, el boxeador argentino Jesús Cuéllar (en la lona) fue noqueado por el cubano Idel Torrente. Tras dos rounds que pusieron en vilo a los espectadores, el representante albiceleste cayó y permitió el triunfo de Torrente, en la categoría peso pluma. Cuba mandó en el pugilismo panamericano.
Un golpe para frenar a la rival El codazo que la argentina Marcela Paoletta le dio a su marcadora jamaiquina Sharon Wiles durante un encuentro por la ronda clasificatoria del básquetbol, en los Juegos Panamericanos, fue una de las muestras que evidenciaron que las mujeres, al igual que los hombres, acuden también al juego brusco.
Las garotinhas se robaron las miradas En el torneo de baloncesto, las jugadoras de Brasil mostraron un gran espíritu de equipo. Cada una de las conquistas fue celebrada de esta manera para el deleite de los lentes y de los aficionados. La foto corresponde a la semifinal en la que derrotaron a Cuba y avanzaron a la gran final donde, pese al apoyo del público, perdieron con las estadounidenses.
La medalla más tierna de los Juegos En los últimos metros de la marcha, la gente coreó el nombre de la salvadoreña Cristina López, pero ella oyó el de su hija Mónica, enferma de cáncer, y eso le dio más fuerzas para ganar la primera medalla de oro de El Salvador en la historia de los Juegos, pese al sufrimiento de tener a su niña que aún está delicada.
El beach voley tiene su propio lenguaje La brasileña Juliana Silva (foto) se comunica con su compañera Larissa Franca durante la final ante Cuba en el voley de playa femenino el 20 de julio. Este tipo de señas le permitieron a las anfitrionas llevarse la medalla de oro. Además de esculturales cuerpos, las voleibolistas de playa locales dieron cátedra en esta disciplina durante los Panamericanos.
Los alemanes en busca de los desertores La empresa promotora de boxeo alemana Arena Box Promotion (ABP) fue la encargada de seguirles los pasos del bicampeón olímpico cubano Guillermo Rigondeaux y su compañero, el campeón mundial Erislandy Lara, quienes desertaron de la delegación de Cuba que fue a los Panamericanos. Río de Janeiro (Brasil), AFP
Un latino de ojos rasgados, laureado Con sus 1,69 metros de estatura, cabello lacio y ojos rasgados, Hugo Hoyama tiene la apariencia de un japonés, pero en realidad es el deportista más laureado de Brasil en la historia de los Juegos Panamericanos, con nueve medallas de oro en el tenis de mesa. Hoyama, de 38 años, practica el deporte de las tablitas desde los siete. Río de Janeiro (Brasil), AFP
Fidel, el cronista de los Panamericanos Desde su secreto retiro hospitalario, el líder cubano Fidel Castro, amante del deporte, siguió los Juegos Panamericanos de Río hasta el más mínimo detalle, hipnotizado a tal punto que, según él, olvidó tomar su medicina. Castro, convaleciente desde hace un año, publicó artículos en los que narra incidencias de varias competencias. Río de Janeiro (Brasil), EFE
El gordinho que cautivó a la torcida Un jugador uruguayo de balonmano se convirtió en ídolo de la “torcida” brasileña. Sin el físico de sus colegas —mide 1,69 y pesa 110 kilos—, Nicolás Orlando se convirtió en ídolo en Brasil. Por su carisma, los aficionados le aplaudían y le decían gordinho. Río de Janeiro, AFP