A diferencia de las críticas que desató en el MAS las características de la ampliación congresal del trabajo constituyente, en Podemos y el MNR valoraron el esfuerzo de los legisladores y coincidieron en que viabilizará y reencauzará el proceso de Sucre.
El constituyente de Podemos José Antonio Aruquipa opinó que las “reglas de juego fueron definidas de manera más clara” de tal forma de evitar “interpretaciones antojadizas” de la Ley de Convocatoria y garantizar un “debate democrático”.
La ley que aprobó el Congreso decidió que se respeten los informes en mayoría y minoría, que se apruebe en grande el texto constitucional de mayoría para luego incluir en el debate de detalle el de minoría, y la realización de dos referéndums; uno dirimitorio de temas en disenso y el otro de ratificación o no del texto constitucional.
El constituyente del MNR Guillermo Richter sostuvo que la ley “ha colocado la relación institucional en su verdadero contexto”. Explicó que la Asamblea es soberana en su tarea de redactar un nuevo texto constitucional pero mantiene, dijo, una relación con el poder constituido en cuanto a su funcionamiento.
El independente Jorge Lazarte opinó que los legisladores quizá “fueron más allá de lo debido”, pero reconoció que resolvieron temas difíciles de salvar al interior del órgano deliberante.
El constituyente de Camino al Cambio Ricardo Cuevas coincidió con Lazarte , aunque dijo que “no era necesario que lleguen a tanto detalle”, mientras que Félix Cárdenas, de Concertación Nacional, calificó como una “intromisión” las características de la aprobada ley de ampliación.
El constituyente del MAS, Raúl Prada, consideró que se puso en cuestión el carácter originario del órgano deliberante y que a partir de hoy es un “apéndice” del Congreso Nacional.