Víctimas del delito aplazan a los policías Testimonios de víctimas o familiares de éstas aseguran que las diferentes unidades del orden poco o nada hacen para investigar sus denuncias. Los uniformados afirman que a pesar de no tener recursos trabajan 24 horas.
TRABAJO • Las oficinas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), ubicadas en la avenida Sucre, conviven en el día con el intenso trabajo en la Dirección de Identificaciones.
“Por más de dos horas reboté entre el 110, Tránsito y la FELCC (Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen). A los policías no les importó que tenga parte de la placa del vehículo de donde me arrebataron la cartera e incluso quisieron mandarme a Diprove”, cuenta Carmen R. que desistió en su denuncia la anterior semana.
Este medio conversó con vecinos, amigos y personas que tenían alguna historia sobre la atención que brindan los oficiales en las diferentes unidades policiales de La Paz. Hubo varias coincidencias como: que dicen que no atienden ese tipo de casos o delitos, que los envían a sentar denuncia donde no corresponde y si se trata de llamadas telefónicas, hay veces en las que los policías no responden, o tardan varios minutos en atender la denuncia ciudadana.
Incluso se contó un caso en el que un ladrón fue detenido en flagrancia por los vecinos, pero, ante la tardanza de la Policía, tuvieron que dejarlo ir luego de golpearle y raparle el cabello para que no vuelva a esa zona.
El director de la FELCC de La Paz, coronel Édgar Revilla, informó que las víctimas, en todos los casos, deben acudir a esa dependencia. “En la plataforma de atención al público se les recabará la declaración y se les derivará a la unidad correspondiente para el seguimiento del caso”.
Revilla señaló que la gente también puede acudir a Radio Patrullas 110, puesto que “los patrulleros acudirán rápidamente en auxilio de la víctima”.
Sin embargo, Mario Zudáñez, familiar de una víctima de atraco contó que “cuando asaltaron a mi tío y le clavaron un cuchillo en su espalda, dejándolo casi muerto en la calle, acudimos al 110 y ellos nos indicaron que por el momento no tenían patrulleros disponibles y que llamemos al PAC (Patrulla de Auxilio Ciudadano)”.
Otra denuncia que suele escucharse constantemente es la de llamadas que no son respondidas.
“Era el concierto de un artista famoso. Los jóvenes ocuparon gran parte de la avenida Camacho, pero dos grupos que parecían pandilleros comenzaron a pelearse. Entre tres agarraron a uno y le empezaron a patear. De mi celular llamé al 110, pero hasta pedirme mi nombre, teléfono y lugar donde vivía, el joven quedó desmayado. Esperé hasta que él se levantó y se fue. No sé si la ayuda llegó al lugar”, relató Paola Miranda, de la zona central.
En la FELCC, el jefe de la Plataforma de atención, mayor Mario Herrera, admitió que durante las noches no se atienden todos los casos que se presentan, sino sólo aquellos en los que se tenga al autor del delito. “En las noches no recibimos las denuncias escritas o verbales donde no hay una persona que esté arrestada o aprehendida. Sólo atendemos los casos que vienen con acciones directas o intervenciones preventivas, donde se ha procedido al arresto de gente con delitos en flagrancia”.
El comandante departamental de la Policía de La Paz, coronel Manuel Saavedra, explicó que Radio Patrullas 110 “atiende a llamados con relación al auxilio de personas, por riñas y peleas, faltas y contravenciones. También, en el caso de los delitos, las patrullas intervienen en lo que es la acción directa, para proteger el lugar del hecho, a fin de que las evidencias se conserven tal como se dejó el momento del hecho delictivo, posteriormente el paso subsiguiente será el de convocar a la FELCC para el seguimiento respectivo”.
El coronel Revilla aseguró que todas las unidades policiales tienen personal con turnos de 24 horas para atender los casos. “Puede darse la situación en que el sistema se caiga, pero siempre habrán efectivos que atiendan a las necesidades de la población”.
Sobre la atención de denuncias, Revilla dijo que el 110, la FELCC y Bomberos reciben las llamadas o denuncias de donde provengan y posteriormente las derivan a la zona correspondiente. “En la FELCC se reciben siempre las denuncias de donde provengan, y para su respectivo seguimiento son derivadas”.
Pero, el mayor Herrera enfatizó que la Plataforma de atención no recibe las demandas que provengan de otras zonas como el Sur o El Alto. “Sólo atendemos los casos que se presenten en la hoyada, para los demás sectores se han establecido sus propias dependencias, por lo que la gente debe acudir a las mismas”.
El primer semestre de este año, hubo casos que atemorizaron a la población como los secuestros express a turistas en la zona del Cementerio y a vecinos de Sopocachi, Centro y Miraflores; además los robos con armas de fuego y otros que no fueron denunciados por temor a los delincuentes o por desconfianza en la Policía.
La zona de Sopocachi es un ejemplo, en los últimos meses se convirtió en una zona roja debido a que atracos y robos se dan con frecuencia en el sector. Los ladrones, según los vecinos, son conocidos por la Policía, pero nadie los detiene y cuando lo hacen, los sueltan ocho horas después.
Un policía que pidió guardar su nombre en reserva, contó que los delincuentes tienen incluso lugares conocidos donde consumen bebidas alcohólicas, pero no se los puede detener porque no se los encuentra cometiendo el delito.
El inspector General de la Policía, general Fernando Peláez, aseguró que la deficiencia en la atención de las demandas vecinales se debe a la falta de equipamiento. Anunció que en agosto recibirán un lote de vehículos y otro tipo de material para mejorar la labor de los patrulleros.
El comandante de la Policía nacional, general Miguel Vásquez, la anterior semana anunció que el Gobierno destinó cuatro millones de dólares para equipar a la institución en el país. También mencionó que se trabaja en el incremento de efectivos.
Funciones de algunas dependencias policiales
Radio Patrullas 110 • Atiende llamados de auxilio inmediato. El número deriva al sector de donde salió la llamada. De un teléfono de la zona Sur derivará a la unidad de ese sector.
PAC • Los efectivos de la Patrulla de Auxilio al Ciudadano patrullan las calles de la ciudad y atienden al número 120.
Bomberos • Se encargan de acudir a los llamados de ayuda para controlar incendios o accidentes, donde ayudan a evacuar a las víctimas, el número es 119.
Tránsito • Se encargan del control del tráfico vehicular en las ciudades y atienden los accidentes provocados por choques u otros, su número es 2371230.
Los testimonios de las víctimas
“Es difícil sentar denuncias”
Victoria Cañipa, familiar de víctima de atraco.
“Hace cuatro días, mi sobrina volvía de su trabajo a las 21.00. La muchacha, de 22 años, tomó un radiotaxi hasta nuestra casa, en la avenida Periférica, pero el chofer la llevó rumbo a Villa Armonía para atracarla. El hombre la golpeó, le robó todo lo que tenía y finalmente la abusó sexualmente y la dejó en un callejón. A las 22.30 mi sobrina llegó a casa malherida y temblando por lo sucedido. Ese momento acudimos al 110 para sentar la denuncia, pero en esta dependencia policial nos explicaron que como el incidente involucraba a un vehículo, debíamos dirigirnos a Tránsito. Fuimos donde nos indicaron y sus funcionarios señalaron que no se trataba de un accidente vehicular, por tanto el hecho debía ser denunciado ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). Al llegar a esas instalaciones nos explicaron que este tipo de denuncias atienden en horas de oficina, por eso hoy estamos aguardando que alguien nos atienda”.
“Parecen burlas de la Policía”
Solón Monasterio, víctima de robo de vehículo.
“Traigo periódicamente vehículos de Chile para venderlos en La Paz. Hace menos de una semana traje una vagoneta modelo 2001, llegué a mi casa y al abrir la puerta para querer guardarla en el garaje, dos hombres de apariencia robusta me atacaron, me golpearon para llevarse mi coche. Al final, se robaron la vagoneta y me dejaron tirado en el piso inconsciente; al reaccionar, me fui a denunciar lo sucedido a las oficinas de Tránsito, pero me dijeron que lo sucedido no les competía y que debía ir a la Dirección de Prevención y Robo de Vehículos (Diprove). Así maltratado como me dejaron los ladrones fui a esa instancia, sin embargo, los policías para deslindarse del caso indicaron que si hubo violencia la denuncia debía que ser sentada en la FELCC. Vengo a esta repartición y los efectivos me vuelven a derivar a Diprove, esto parece una burla de la Policía contra la población afectada que no sabe cómo hacerse escuchar”.
“Ni se informan del suceso”
Rocío vda. de Morales, madre de una víctima.
“Mi hijo y su amigo de 16 años salían de una fiesta del Círculo Naval. En la puerta del salón, pese a que habían soldados, un hombre se les acercó y con pistola y los quiso asaltar. Los chicos se asustaron, pero la gente que también salía empezó a gritar y los muchachos por defender a sus amiguitos, atacaron al tipo, que al verse solo no sabía si disparar o huir del lugar. Los soldados de la puerta se metieron al salón y cerraron la puerta para no ser atacados, además dijeron que lo que pase más allá de la puerta no les compete. Justo ese momento pasó por el lugar una patrulla del 110 que se detuvo y sin enterarse primero de lo que había pasado, llevó a los dos jóvenes y al maleante juntos a la oficina de Conciliación Ciudadana de la avenida Pando, como si hubiera sido una pelea callejera. Tras media hora de discusión, soltaron a los tres y todo quedó ahí, los policías nunca se informaron del caso ni escucharon la versión de los menores”.
Más testimonios de las víctimas
“110 y 119 sólo van al centro”
Felicidad Ramírez, vecina de casa incendiada.
“Recuerdo el caso de la casa vacía de mi vecino en Chasquipampa. El inmueble se estaba incendiando y las llamas se expandían más, nadie tenía el número de celular del vecino y tuvimos que llamar al 110 para que nos ayuden a apagar el incendio, pero la persona que contestó el teléfono me dijo que si el problema era en la zona Sur la denuncia debería hacerse a la unidad del sector y colgó el teléfono. Yo no sabía cuál era el número y al ver que el fuego prácticamente había devorado la casa, llamé a los Bomberos que inmediatamente me contestaron, ellos me explicaron que si las llamas eran en un barrio de la zona Sur, necesariamente debíamos comunicarnos con la unidad que atiende a este sector y cortaron. No conseguí el número y nadie vino a ayudarnos, así que entre todos los vecinos tuvimos que salir con nuestros baldes y mangueras para apagar las llamas. Cuando controlamos el problema llegaron los Bomberos de la zona Sur”.
“Me siento como marioneta”
Santiago Vidaurre, hermano de víctima fatal.
“Mi hermano estaba dos semanas desaparecido, tanto buscarlo finalmente encontramos su cuerpo, sin vida, en la morgue, nadie sabía cuándo se murió ni en qué condiciones. Fuimos a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para averiguar lo que pasó y nos indicaron que vayamos a la División Homicidios. Ya en esa dependencia nos explicaron que al parecer mi hermano fue víctima de un accidente de Tránsito por lo que si queríamos tener mayor información debíamos acudir allá. En las oficinas de esa unidad nos dijeron que no entendían por qué nos habían derivado ahí porque todas las investigaciones de muertes en circunstancias misteriosas son competencia de la FELCC, así que debíamos volver, es más se molestaron por la pregunta. Realmente nos interesa saber qué pasó con mi hermano, por eso estamos volviendo a insistir para ser atendidos, aunque para ser sincero me siento como una marioneta”.
“La Policía es sólo un adorno”
Carmen Camacho, víctima de un robo.
“Hace una semana, un hombre a bordo de un radiotaxi robó mi bolso mientras esperaba un vehículo para retornar a casa, a la altura de la 6 de Agosto y Aspiazu. El susto fue lo de menos, comparado con la displicencia con que actuó la Policía. Lo primero que hice, en un plazo no mayor al medio minuto, fue contactarme por teléfono con el 110, con la esperanza que una radiopatrulla que esté por el sector identifique al coche, considerando que se les explicó el color, modelo, marca y números iniciales de la placa. Pero la respuesta fue ‘busque a Tránsito, porque ellos tienen el registro de placas’. Una vez allí, un oficial dijo que al tratarse de un robo me dirija a la FELCC y que no tenían sistema para verificar el registro automotor. Al llegar a la FELCC recibí como respuesta ‘vaya a Tránsito o a Diprove’. Ningún oficial registró mi denuncia. Tras escuchar las características del carro donde iba el delincuente, sólo preguntaron, “¿cuánto dinero tenía?’”
“Querían coima para actuar”
Francisco Queiroz, padre de un estudiante.
“Por el colegio de mi hijo hubo varios robos a los chicos, especialmente a la hora de salida, por lo que decidí darle mi vehículo para que vuelva a salvo a la casa. Un día el chico salía del colegio y casi una cuadra más allá del establecimiento se pararon frente al coche tres hombres con armas blancas y le hicieron detener. Ellos le exigían que abra las ventanas amenazándole con hacerle daño. Mi hijo no sabía qué hacer, si abría las ventanas podían atacarlo y si partía podía pisarlos. Su suerte fue que una ambulancia pasó por el lugar y la bulla de la sirena despistó a los hombres y le dio tiempo para que se aleje del lugar. A los metros, encontró a una pareja de efectivos del Tránsito, parados en una curva, el chico paró y les contó lo que pasó, los policías creyeron que había bebido o estaba drogado y le quisieron detener, no lo tomaron en serio ni fueron al lugar. Según mi hijo, lo que ellos buscaban era una coima para actuar”.
“Se equivocan y se molestan”
Ana María de Sánchez, víctima de robo.
“Se venían presentando una serie de asaltos en todas las casas de mi vecindario, parecía que era por turnos. Entraron a mi casa aprovechando que no estábamos, pero justo llegamos y atrapamos al ladrón con las manos en la masa, tanta fue la impotencia de mi esposo que lo sacó a la calle y le empezó a dar una paliza, a él se le sumaron al menos tres vecinos más. A eso algún vecino llamó a los efectivos de la Policía de Ayuda Comunitaria (PAC) que exageradamente tardaron unos seis minutos en llegar y nos empezaron a atacar a nosotros porque pensaron que estábamos abusando injustamente a una persona. El ladrón se hizo al borracho y pretendió zafar el problema, sin embargo, llegamos a la FELCC para explicar lo que había pasado. En la plataforma de atención al público, el momento en que nos iban a tomar la denuncia y al preguntar dónde fue el suceso, nos aclararon molestos que no les competía atender ese tipo de denuncia”.
“Las denuncias se quedan ahí”
Marcela Domínguez, víctima de robo.
“Llegaba del trabajo a mi domicilio, en Sopocachi, y faltando media cuadra se acercó un vehículo blanco con cartel de Radio Taxi y un tipo me jaló la cartera. Pero el coche no pudo pasar por la calle que escaparon los ladrones y tuvo que retroceder. Ante mis gritos, mi hija salió por la ventana, pero los ladrones se escaparon. A eso de la medianoche, cuando ya nos disponíamos a dormir, sentí que la puerta de mi vivienda se abrió, era el ladrón se entró a mi casa, con mis propias llaves. Prendí la luz y comencé a gritar, lo que espantó al maleante. Llamé al 110 y quien me contestó me hizo unas preguntas que no venían al caso, como, ¿por qué no cerré la puerta?, de hecho que sí la cerré, pero ellos tenían mis documentos y llaves. La patrulla llegó después y me dijeron que el problema no es atrapar a los ladrones, sino hacer que la Fiscalía no los libere por falta de espacio en las cárceles. Me tomaron los datos y me dijeron que me llamarán y más nada”.
Testimonios de otras ciudades
“Nunca llegaron al conflicto”
Roberto Guzmán, testigo de una pelea en El Alto.
“En fiesta de los Chutas, en la segunda sección de Alto Lima (El Alto), los organizadores parecían ser de gente muy acaudalada, contrataron orquesta y banda e invitaron a mucha gente. Los invitados bailaban y se divertían y nadie se dio cuenta de que la fiesta fue organizada por ladrones. Ya con tragos encima, la gente empezó a recorrer la casa y vieron en tres depósitos que los delincuentes guardaban todos los artículos que robaron, se molestaron y comenzó una pelea entre todos los invitados y los ladrones. Todo el vecindario se dio cuenta de lo sucedido y llamó a la Policía para que intervenga porque la gente se encontraba muy molesta. La Policía nunca llegó y ningún vecino se atrevía a intervenir ya que los invitados amenazaban a gritos con incendiar la vivienda de la fiesta. La gente quemó la casa y amarraron a los ladrones, encerrándolos en un cuarto. Al día siguiente llegaron los patrulleros cuando todo eran cenizas”.
“Nadie acudió a las llamadas”
Claudia Sepúlveda, amiga de una víctima.
“En Cochabamba, por el barrio de Queru Queru, existen casa muy hermosas de gente acaudalada y por lo general estas familias tiene sus guardias de seguridad que cuidan las construcciones. Una amiga mía que vive ahí viajó a Europa por cuatro meses y dejó a su seguridad a cargo de su casa, era una persona conocida de hace años. Una noche se entraron ladrones a la casa y al salir el guardia los pescó, ellos al verse atrapados lo mataron de un balazo y botaron el cuerpo en plena calle. Al rato todos los vecinos vieron el cadáver y llamaron a la Policía pero nunca llegó. No solo llamaron a la patrulla del 110, sino a Tránsito, el PAC, ambulancia e incluso a los Bomberos y nadie acudió a realizar el levantamiento del cuerpo. Al día siguiente, luego de que los vecinos optaron en comunicarse con los dueños de casa, que retornaron de inmediato, por fin llegó un patrullero que vio el hecho y se fue para llamar refuerzos. Los policías son muy desorganizados”.
“Ignoran llamadas de auxilio”
Raquel Montero, cónyugue de una víctima.
“Vivimos en Cochabamba desde hace casi un año y medio. Al principio nuestro círculo social era reducido, muy pocas veces teníamos actividades con amigos. Una vez los compañeros de trabajo de mi marido vinieron a mi casa a un asadito. Por la noche como el condominio donde vivo queda un poco alejado de la ciudad, mi esposo los acercó al Prado. Él había consumido bebidas alcohólicas y al llegar al lugar decidió cerrar las ventanas y dormir un rato. Estaba en eso cuando un grupo de los famosos polillas lo rodearon y querían asaltarlo. Mi esposo despertó inmediatamente y con su celular llamó al 110 y los patrulleros le dijeron que no se haga la burla y le colgaron. Volvió a llamar y no le contestaron. Los polillas rompieron los vidrios con una piedra y le robaron todo, incluso las llaves del auto que lo desmantelaron. ¿Quien tuvo la culpa de lo sucedido si no hay nadie que atienda los llamados de auxilio de la población?”.