Armando Morales Luján Corresponsal de La Razón en Washington, EEUU
Un joven llora desconsoladamente en la iglesia Santa María de Falls en Virginia, EEUU. Recibió la noticia más cruel que un hijo pueda escuchar. Su madre murió en Bolivia. Pero como él no tiene residencia legal o “green card”, no puede viajar a su pueblo para enterrar a su mamita. Se encuentra entre la espada y la “green card”. Sus amigos le consuelan y le dicen que nada puede hacer. Su madre ya se fue al cielo con la ilusión perdida. Ella hubiera querido ver a su hijo y darle un beso y un abrazo. Pero no fue posible porque aún no le salió la residencia a este joven que muerde el dolor de haber perdido al ser más querido.
Esta historia y otras tan tristes y tan reales las transformó en canciones Julio Cuéllar, quien hace unos días presentó su disco Sueños y Realidades, ante un público que rompió en lágrimas con cada historia hecha canción.
Este trovador boliviano, como se define a sí mismo Julio Cuéllar, escribió la letra y compuso la música de este CD que fue acogido con mucho agrado por los asistentes al estreno de Sueños y Realidades, material que fue grabado en Washington en el artesanal estudio de este chuquisaqueño nacido en Villa Serrano, el “pueblo de gigantes”, a 190 kilómetros de Sucre.
Pero como toda historia debe tener un final feliz, Julio compuso una canción de cierre. Se llama Sí se puede. Con ello constata primero que sí se pudo hacer realidad sus sueños; grabar su propio disco y también sí se puede salir adelante a pesar de las adversidades del momento.
El disco
Los músicos • A Julio Cuéllar acompañan Fernando Torrico de Tupay, Edgar Alpire de los Águilas de Bolivia, Silvina Fontela de FM y Silvina, los Duende Camarón, Beto Cabrera y Julio Cazón, entre otros.
Los mensajes • El padre Jesús, párroco de la iglesia Santa María en Washington, destaca que Sueños y Realidades recoge historias de migrantes que cada domingo acuden a misa.