Las heridas de enero persisten en el Valle Los enfrentamientos que se produjeron entre el sector campesino y los de la Prefectura y los cívicos el 11 de enero de este año, han abierto una brecha que impide avanzar en temas de desarrollo y en convertir a Cochabamba en el eje articulador del país.
Los líderes de opinión demandan con urgencia que el Gobierno, la Prefectura y los movimientos sociales alcancen un pacto de paz y gobernabilidad para que la región empiece a trabajar en un plan de crecimiento.
El anhelo del departamento de Cochabamba de convertirse en eje articulador del país, tanto física como políticamente, ha encontrado una barrera en la fractura interna que vive esta región desde el 11 de enero del 2007, cuando el movimiento campesino y las representaciones prefectural y cívica protagonizaron un enfrentamiento que dejó como saldo tres muertos y cerca de un centenar de heridos, en el corazón de la ciudad capital, Cercado.
De acuerdo a los líderes de opinión regionales urge un gran esfuerzo de las fuerzas políticas (el Gobierno y la Prefectura) y las instituciones y organizaciones sociales locales para acordar un pacto que permita superar la crisis, revertir la tensión, y en adelante trabajar en temas primordiales para el desarrollo.
El analista político Fernando Mayorga sustenta esta percepción al recordar que los hechos del 11 de enero del presente año generaron una fractura interna en la región. “La cohesión social implicaría, por lo tanto, una suerte de acuerdo entre instituciones, autoridades y organizaciones sociales que permitan trazar objetivos comunes de aquí en adelante”.
Agrega que las heridas que han quedado, las visiónes, contradicciones y prejuicios se constituyen en un obstáculo enorme para cualquier proyecto de desarrollo regional a futuro. Explica que superar este problema es la condición para encarar cualquier proyecto de desarrollo regional, con la perspectiva de que en el futuro sea de beneficio común para todos los cochabanbinos.
De acuerdo a la ex diputada Ericka Brockman (que representó a Cochabamba en la anterior gestión legislativa) hace falta un esfuerzo común para lograr un pacto de encuentro en Cochabamba. “El problema más grande, dado el peso de la coyuntura política, es hacer un esfuerzo supremo por lograr un pacto de encuentro en Cochabamba que fue el epicentro del la crisis de estado en enero de 2007, y debiera ser el epicentro donde se hagan todos los esfuerzos para revertir la tensión que se ha generado”, señala.
El escenario de confrontación se manifiesta en dos niveles: por un lado entre los campesinos y el prefecto, Manfred Reyes Villa, y por otro éste con el Gobierno.
“La elección de prefectos ha roto todo el sentido de equilibrio del sistema, gobierno unitario y presidencialista, donde están comprometidos estado versus estado y sociedad civil versus sociedad civil. Por tanto Cochabamba debiera asumir esa misión”, añade la ex parlamentaria.
No obstante, consultado sobre el principal problema irresuelto en Cochabamba, el prefecto Reyes Villa no se refiere a este tema, aunque sí manifiesta su deseo de consolidar la vocación geográfica de Cochabamba como eje articulador del país e integrar a la región a los corredores interoceánicos. “Eso está en competencia del Gobierno Nacional y cada vez que hemos intentado que esta competencia se nos otorgue, el Gobierno se ha negado, reclamando de esta manera para sí, la obligación de hacer realidad esta aspiración”.
Al igual que Reyes Villa, el Comité Cívico de Cochabamba, a través de su presidente, Oscar Zurita, critica al Poder Ejecutivo por hacer de lado sus demandas. “El Gobierno hasta el momento no ha tenido la voluntad política de solucionar ni convocar a reuniones de consideración para avanzar en estos temas”.
La primera autoridad departamental añade que la región y sus 16 provincias quieren proyectar a Bolivia desde su epicentro geopolítico porque las potencialidades del departamento están en su vocación productiva y turística. Pero advierte que para conseguir este objetivo hace falta profundizar el proceso de descentralización a fin de “generar el desarrollo desde las regiones, desde lo local-municipal, como también desde lo regional- departamental”.
Entre las múltiples necesidades regionales que cita el presidente de los cívicos están el presupuesto departamental (que supuestamente sufrió un recorte desde el nivel central de la administración), la construcción del gasoducto Carrasco-Cochabamba, una mejor distribución de las regalías que debería percibir la región por ser productora (en base a los precios internacionales), la falta de agua (ejecución del proyecto Misicuni), vinculación vial, ítems para salud y educación y la promulgación de leyes que garanticen el desarrollo de las provincias.
De los problemas citados, el de infraestructura vial y el de abastecimiento de agua es un requerimiento primordial para los municipios del área rural, según dice el alcalde de Villa Tunari, Feliciano Mamani Quispe.
“La prioridad, sobre todo para las provincias, es el arreglo de caminos, tenemos carreteras hacia Santa Cruz pero nos es dificultoso comunicarnos con Beni”. Agrega que las provincias necesitan atención en el tema agua, sobre todo en el valle alto y la zona andina.
En todo caso, el área urbana (las ciudades de Cochabamba, Quillacollo y Sacaba) también sufren por el escaso acceso al agua. En el caso particular de la capital, la zona sur demanda el servicio con urgencia hace años.
El secretario general de la Prefectura, Johnny Ferrel, señala que tanto la problemática del agua como el de la vinculación caminera son prioritarios para Cochabamba. “El limitar con seis departamentos no sirve de nada si no tenemos una vinculación caminera sólida, planificada y sostenible, por tanto tendremos mucho conflicto para enfocar el desarrollo”.
Desde la perspectiva del alcalde de la ciudad de Cochabamba, Gonzalo Terceros, en lo local el trabajo más importante es la recuperación del casco histórico de la urbe. “Este programa consiste en que de todo el centro histórico sean eliminados los cables y exista un manejo racional de letreros, además de la renovación de servicios básicos como agua, gas y alcantarillado. Agrega que se debe generar un mejor uso de los inmuebles del centro histórico, es decir, darles mejor dinámica económica.
Necesidad
Las zonas rurales y urbanas están sedientas de agua La demanda de agua en las regiones urbanas y rurales de Cochabamba continúa como uno de los problemas más importantes a resolver.
“Cochabamba tiene mucho futuro si se responde a esta necesidad concreta que hace a la gestión y a la capacidad de gestión, no sólo al gobierno de la prefectura sino del nacional”, señala la ex diputada Ericka Brockman (MIR).
Esta necesidad es compartida por los alcaldes de las áreas productivas, como cita la primera autoridad del municipio de Villa Tunari, Feliciano Mamani. “El riego es la prioridad en Cochabamba”.
A nivel urbano, la problemática provocó la denominada guerra del agua, en abril del 2000, cuando se consiguió la salida del consorcio Aguas del Tunari en medio de una protesta que dejó como saldo un muerto y cientos de heridos, recuerda Iván Canelas, diputado por el MAS.
Hitos y nombres de la historia
1812 Heroínas de la Coronilla La historia de Bolivia recuerda este pasaje como uno de los más representativos del papel que jugó la mujer en el proceso independentista.
El 27 de mayo de 1812, las tropas de José Manuel Goyonoche ingresaron a Cochabamba para exigir que los cabecillas de la rebelión, que se organizaba en contra de la realeza española, se rindan. La ciudad (pese a sus limitaciones) se negó a hacerlo, en especial las mujeres, que se atrincheraron en la Colina de San Sebastián, en el lugar conocido como La Coronilla. Las cochabambinas, empapadas de un espíritu indomable, ocupaban los puestos de combate al lado de sus maridos y de sus hijos, alentadas, entre otras, por la ciega Manuela Gandarillas.
Hitos y nombres de la historia
1953 La revolución agraria Cochabamba fue escenario de las primeras ocupaciones armadas de propiedades en las que los hacendados conservaban vestigios del pongueaje.
Con Víctor Paz Estenssoro en el poder, en abril de 1952, campesinos armados del valle cochabambino determinaron ocupar, por cuenta propia, varias haciendas de la región. Este proceso fue paralelo a la acción que desarrollaba el Gobierno para definir una reforma en el sector agrario y así terminar con el pongueaje, que pese a su abolición, aún se aplicaba a mediados del siglo XX. Finalmente, el decreto de Reforma Agraria se firmó en Ucureña (Cochabamba) el 2 de agosto de 1952, un año después de que la demanda campesina se hiciera pública.
Hitos y nombres de la historia
Científico Martín Cárdenas Nació en Cochabamba en 1889. Destacado botánico a nivel internacional. En las ciencias de la naturaleza, notable por sus profundos estudios sobre la papa y sobre la flora boliviana.
Artista Jaime del Río En el campo artístico, Jaime del Río, compositor del tema “Oh Cochabamba querida”, es citado como un hombre destacado. Para los cochabambinos, el tema es considerado su segundo himno y hasta hoy no recibió reconocimiento.
Poetiza Adela Zamudio Nació en 1854. Poetiza autodidacta, escogió el celibato y cuestionó el machismo. En su homenaje se instituyó que cada 11 de octubre se recuerde el “Día de la mujer boliviana”.
Filántropo Antonio Bertha El padre Antonio Bertha, filántropo italiano y fundador del programa de asistencia social “Ciudad del Niño” proveyó, durante 40 años, de alimento y hogar a los niños abandonados de la ciudad de Cochabamba.
La frase
“Las heridas, visiones y prejuicios que han quedado, son un obstáculo para el proyecto de desarrollo”. Fernando Mayorga, analista político
La cifra
1,7 millones de habitantes pueblan del departamento de Cochabamba. La región posee 16 provincias, 146 cantones y 45 secciones municipales.
La frase
“La elección de prefectos ha roto el sentido de equilibrio del sistema gobierno unitario presidencialista”. Ericka Brockman, ex diputada del MIR por Cochabamba
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El escenario de la batalla La plaza 14 de Septiembre, en el corazón de la ciudad de Cochabamba, fue el escenario principal en el que se libró el enfrentamiento entre campesinos y sectores que apoyan al movimiento cívico. La Prefectura ardió en llamas y sufrió pérdidas irreparables.