Potosí disfruta el auge minero pero sin norte La región precisa con urgencia una política sectorial que represente mayores beneficios económicos y sociales. Una de las aspiraciones es dejar de ser un exportador de materia prima y trabajar en la transformación de los minerales.
Como en el pasado, la riqueza mineral de los yacimientos potosinos despierta otra vez a una población dormida. Además de los efectos positivos, también se siente el encarecimiento del costo de vida.
Como en el pasado, Potosí vive otra vez el auge de la minería, pero, a criterio de sus representantes, la falta de una política sectorial clara impide que esta actividad genere valores agregados como la industrialización de los minerales. La aspiración es que la región deje de ser un proveedor de materia prima, sin mayores beneficios.
Desde la óptica del alcalde de la ciudad de Potosí, Rene Joaquino, esta nueva oportunidad de desarrollo no debería ser desaprovechada, razón por la cual demanda de la Prefectura y el Gobierno la ejecución de un plan minero sostenible.
“Potosí está pasando por una situación económica interesante y lo que falta es una política minera seria, no sólo para la explotación y aprovechamiento de los recursos naturales, sino que es importante también transformar, dar un valor agregado” a los minerales extraídos.
Según Joaquino, los ingresos que genera esta actividad son empleados por los municipios para el desarrollo del departamento. “Años atrás, la Prefectura, gracias al Impuesto Complementario Minero (ICM), tenía 12 millones de bolivianos, ahora está previsto el incremento del ICM en 500 millones de bolivianos y para el próximo año se prevé 200 millones de dólares, eso significa casi mil seiscientos millones de bolivianos al tesoro departamental, todo por el ICM, sin incrementar lo que actualmente rige en el país”.
De acuerdo a la autoridad, los beneficios son producto de las inversiones realizadas por empresas como San Bartolomé, San Cristóbal y otras extranjeras.
Según el Instituto Nacional de Estadística, en el primer semestre de este año, la exportación de minerales desde esta región alcanzó la cifra de $us 290 millones: $us 219,51 millones por la comercialización de zinc, 61,86 millones por la plata y 10,86 millones por el estaño metálico.
El diputado masista por Potosí, César Navarro, coincide en que uno de los temas de mayor preocupación tiene que ver con la calidad de la explotación.
“Creo que no se ha dado pasos estructurales sobre este tema (la actividad minera en el departamento), sigue habiendo una concesión liberal en la explotación de los recursos naturales, es decir sin intervención del Estado y sin planificación en la explotación; y segundo, creo que no se han desarrollado políticas que definan características o parámetros técnicos para la transformación de la materia prima ni en las empresas privadas ni públicas”.
Además de la incapacidad hasta ahora manifiesta para el procesamiento de los minerales, Navarro agrega que no se debe olvidar la importancia de contar con mecanismos que además garanticen la seguridad industrial y social para los trabajadores mineros del Cerro Rico como para los obreros de otros centros mineros.
Para superar estas debilidades, sostiene, hace falta la “recuperación” de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). “Creo que es necesario recuperar el papel de la Comibol en todo el ciclo productivo, desde la explotación hasta la comercialización (de metal procesado) para no sopesar con los problemas que tuvimos en el 85, con la crisis del estaño. Lo que tenemos que hacer es diversificar la base productiva del departamento, que en este momento no la tiene”.
En el mismo camino, el presidente del Comité Cívico Potosinista, Alejandro Gutiérrez, alerta que Potosí ya no sólo puede dotar de materia prima. “Queremos industrias, queremos diversificación. No podemos seguir manteniéndonos como proveedores de materia prima, eso no es correcto”.
La preocupación no sólo tiene que ver con la posibilidad de conseguir mayores ingresos, sino con la forma en que éstos se emplean. De acuerdo al prefecto de Potosí, Mario Virreira, los beneficios son invertidos en proyectos de electrificación rural, infraestructura vial, riego y otros. “En este momento, lo que se obtiene por el ICM está siendo redireccionado a los municipios”.
No obstante, la autoridad reconoce que pese a la bonanza económica que trae nuevamente esta actividad, el panorama respecto a los índices de pobreza no ha cambiado mucho, pues Potosí mantiene los indicadores menos alentadores a nivel nacional. Según el INE, 554.163 habitantes potosinos se encuentran catalogados como pobres, es decir el 79,71 por ciento de su población.
La apuesta prefectural es elevar el Índice de Desarrollo Humano en la región. “Nosotros como Prefectura estamos interesados en elevar los estándares que establecen la calidad de vida de las personas; nuestro objetivo es elevar el producto interno bruto porque Potosí es el departamento que tiene los mayores índices de pobreza y eso es algo que tenemos que revertir, por eso hay que hacer inversiones”, añade el prefecto Virreira.
Paradójicamente, los frutos de la explotación minera y de la revalorización de los metales en el mercado internacional también representan un “encarecimiento del costo de vida”, según alerta el jefe administrativo de la Casa de la Moneda, Miguel Barriga. Según Barriga muchos potosinos se sienten afectados por esta situación.
De hecho, el propio Virreira admite que “debido a que la minería está en un momento propicio se han elevado algunos precios en la canasta familiar. Es evidente que hay una especie de inflación en Potosí por el hecho de que los minerales están con buen precio”.
Durante la colonia, Potosí adquirió fama en el mundo por la explotación de plata en los cerros Rico, Porco y Colquechaca. Entonces fue la ciudad más poblada del planeta, aunque el beneficio sólo llegó a la corona española y al virreinato. En el siglo XVIII, los ingenios que habían sido la mayor fuente de ingresos decayeron, provocando que ciudades mineras como Potosí quedaran empobrecidas, tal como señala el libro “Historia de Bolivia” de José de Mesa, Teresa Gisbert y Carlos Mesa.
Sin solución
Los cívicos piden atención al silala y a la ulexita El conflicto irresuelto por el uso de las aguas del Silala es una de las preocupaciones para los representante potosinos, que esperan una reacción del Gobierno.
El presidente del Comité Cívico, Alejandro Gutiérrez, recuerda que dichas aguas son desviadas por Chile para uso interno sin que Bolivia cobre por ello. “Estamos preocupados, a futuro, el problema del agua va a ser más costoso que del petróleo. Lo que queremos es dar una solución al caso Silala”, afirma.
A este problema se añade, dice, la forma irregular en que empresas chilenas extraen ulexita del Salar de Uyuni, también sin costo alguno.
“Asimismo, queremos la atención en el caso del Salar de Uyuni, que tiene riquezas pero que hasta ahora no podemos industrializar. Nosotros ya lo denunciamos: los chilenos continúan robando la ulexita”, manifestó.
Hitos y nombres de la historia
En 1810 Potosí se suma a la revolución libertaria La mañana del 10 de noviembre de 1810, el pueblo potosino, convulsionado por la revolución libertaria, se unió a los patriotas.
El movimiento de Potosí, largo tiempo controlado por las fuerzas de la opresión peninsular, que detentaban el poder económico del Alto Perú, tuvo un estallido sorpresivo. Los españoles sintieron aquel grito ´como el sordo bramar de los mares´. Potosí, baluarte de la economía de los chapetones, que se mantenían en el poder gracias a las riquezas explotadas en su inagotable montaña de plata, venció a la opresión e hizo repercutir en los andes su grito de libertad que lo hermanó con los demás movimientos del Alto Perú. Se organizó la Junta de Gobierno Local.
Hitos y nombres de la historia
Alonso Ibañez encabezó a los vicuñas El precursor de la independencia americana, Alonso Ibáñez, encabezó el bando de los Vicuñas frente a los Vascongados españoles.
Don Joseph Alonso de Ibáñez, nacido en Potosí, terminó sus estudios en España. A su retorno de la Península y convencido de la injusta explotación de los criollos por parte de los conquistadores, se puso a la cabeza de las huestes de sus paisanos, llamados ´Vicuñas´ porque todos ellos llevaban sombreros de vicuñas con una cinta nacarada.
El 15 de mayo de 1617, Alonso de Ibáñez fue ajusticiado en la plaza del Gato, en Potosí. Doña Leonor Vasconcellos, su viuda, vengó la muerte de su esposo matando al general español Raphael Hortíz de Sotomayor.
Hitos y nombres de la historia
Militar y Político Cornelio Saavedra Nacido en Potosí, fue el primer presidente de Argentina. Jefe del cuerpo de patricios, destacó en la defensa y reconquista de Buenos Aires durante las invasiones inglesas.
Dirigente Edgar Ramírez Conocido como ´Huracán Ramírez´, se destacó como dirigente minero y líder de la Central Obrera Boliviana y actualmente es director del Archivo Nacional de la Corporación Minera de Bolivia.
Casa de la Moneda Armando Alba El historiador y escritor Armando Alba fue, por más de dos décadas, Director de la Casa de la Moneda, que con su cuidado permanente renació con un museo de pinturas bien seleccionadas.
Protomártir Alonso de Ibáñez Fue protomártir de la independencia americana. Nació en Tarapacaya y estudió doctrina bajo la dirección de un dómine de la Villa Imperial, continuando sus estudios en España.
La frase
“Lo que hace falta es una política minera, es importante transformar, dar un valor agregado”. René Joaquino, alcalde municipal de la ciudad de Potosí
La cifra
200 millones de dólares ingresarían al departamento (el próximo año) fruto del impuesto minero, según informa el alcalde la ciudad capital.
La frase
“Es evidente que hay una especie de inflación en Potosí por el buen precio de los minerales” Mario Virreira, prefecto del departamento
(foto) Inagotable de riqueza Trabajadores cooperativistas alistan su faena antes de ingresar por una de las bocaminas del Cerro Rico, a cuyas faldas crece (cada vez más) la ciudad de Potosí. La jornada laboral dura entre 12 y 18 horas al día, con una ganancia promedio de 180 bolivianos diarios