Servicios básicos es la demanda del Beni El departamento cumplió 165 años desde su creación, y hasta hoy la falta de agua potable y particularmente de energía eléctrica son las mayores preocupaciones. Además, la inundación que sufrió a inicios de año debilita su oportunidad de crecer.
La energía que se usa en el departamento se genera a partir del diesel. Para contar con electricidad del sistema nacional, los benianos aguardan la extensión de la línea Camiri - San Borja.
A 165 años de su creación, la mayor de las preocupaciones y necesidades del departamento del Beni continúa siendo el acceso a servicios básicos como el agua potable y particularmente la energía eléctrica. “Estamos conectados al sistema aislado y la empresa que genera electricidad tiene un servicio deficiente y no tiene capacidad para captar las demandas de energía en la región”, explica al respecto Moisés Shiriqui, alcalde de la capital beniana, Trinidad.
Aunque el prefecto Ernesto Suárez tiene una extensa lista de necesidades regionales pendientes, coincide con el burgomaestre en la urgencia de contar con conexiones de energía eléctrica, una carencia que afecta no sólo al área rural, sino también a las zonas urbanas de ese extenso territorio (213.564 km2 habitados por 411.399 personas).
La energía que se usa en el departamento se genera a partir del diesel, por lo que el servicio depende de la llegada de este combustible. Para contar con energía que provenga del sistema nacional, los benianos aguardan la extensión de la línea Camiri (Santa Cruz) - San Borja (Beni).
Los más afectados, los municipios del área rural, demandan una pronta atención a este tema. “Los gobiernos nos tienen abandonados, no se debe pensar que Bolivia es sólo La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. El Beni ya no es futuro, es presente y debemos fortalecerlo al igual que al Prefecto y los 19 alcaldes municipales del departamento más allá de las los intereses políticos”, asevera Yerko Núñez, alcalde de Rurrenabaque y presidente de la Asociación de Municipios del Beni (Amdebeni).
A este problema se añade que entre febrero y marzo de este año, Beni experimentó el mayor desastre natural de su historia, cuando las aguas acumuladas de la temporada de lluvias inundaron la planicie en casi el 70 por ciento de su territorio, dejando pérdidas por cerca de 200 millones de dólares para la agropecuaria y daños en miles de kilómetros de accesos viales y viviendas del área rural.
Ante los hechos, las autoridades explican que por ahora sus gestiones duplican esfuerzos para la reconstrucción de los espacios habitables y para impulsar la reactivación económica, lo cual implica también llegar a un acuerdo con el Gobierno sobre la Función Económica y Social (FES) que pueden cumplir los territorios afectados por la inundación de inicios de año. “Creo que es necesario solucionar este tema en base a las realidades que se viven como región, lo que directamente tiene que ver con el desastre natural del que hemos sido víctimas y que ha afectado a más de 7.400 viviendas”, dice Suárez.
El Prefecto demanda que sucesos como las inundaciones y sequías “deben ser puestos en la balanza para tener una disposición legal justa y consensuada para evitar que haya confrontación”; de esta manera se adelanta a los conflictos que pudiera desatar a futuro la verificación de la FES en las áreas ganaderas afectadas.
En el área urbana de Trinidad, la preocupación del alcalde Shiriqui es la vulnerabilidad de la ciudad ante otra inundación, por tanto esperan que el Ejecutivo cumpla con la promesa de construir un deflector (terraplén que proteja a la capital). “No disponemos de recursos aunque hemos adelantado diseños finales”, señala la autoridad sobre este proyecto y otro de reconstrucción de viviendas.
El Prefecto agrega que “como departamento, Beni pide que se viabilice una ley que permita que entre la Prefectura y la Alcaldía (con recursos propios) se pueda iniciar la reconstrucción de las viviendas afectadas sin utilizar recursos del Gobierno”.
Otra de las preocupaciones regionales es la vinculación caminera. En la actualidad Beni cuenta con 150 kilómetros de carreteras asfaltadas, de los cuales 55 están en mal estado, según relata Shiriqui. Hace cinco años se aplicó un proyecto para la refacción de éstos, pero a la fecha el plan fracasó.
La preocupación sobre este hecho tiene que ver también con los caminos secundarios y vecinales, obras que también reclama el presidente del Comité Cívico de Beni, Alberto Melgar. El cívico hace un llamado a las autoridades “para que atiendan las desgracias que dejó el Fenómeno del Niño y que develó las carencias y la falta de previsión en las zonas inundadas”.
Como motor de la economía beniana, los empresarios ganaderos demandan más atención desde el nivel central. Carlos Quaino, presidente de la Federación de Ganaderos del Beni y Pando (Fegabeni) considera que la desatención del Gobierno posterga el desarrollo. “Nos hacen falta leyes y normas que ayuden a producir más y eficientemente. La ganadería enfrenta problemas de decreción por efectos de la inundación, además de enfermedades que están atacando a los animales”, comenta Quaino.
El empresario llega incluso a decir que el futuro podría ser sombrío no sólo para los empresarios, sino también para los consumidores de carne en todo el país.
Desde el punto de vista del campesinado, José Alfredo Bude, máximo ejecutivo de la Federación Departamental de ese sector, reclama que reciben muy poca atención y que les es difícil acceder a maquinaria que facilite su trabajo, “Este es el mayor problema quizá en este momento coyuntural, pero repercute en este sector porque nos impide trabajar al ritmo que debemos y por tanto tener una vida mejor”.
Ya en el plano coyuntural, el alcalde de Trinidad cita también como un problema la decisión del nivel central de crear el Seguro Único de Salud (Su Salud), que repercutiría en la reducción de sus ingresos. “El Gobierno, por medio de una ley, quiere sacarnos 44 millones de bolivianos al Beni para crear un seguro de salud hasta los 21 años”. Shiriqui recuerda que la Prefectura ya aplica un seguro de salud “autonómico y universal”, que cubre todas las edades, en coordinación con la Alcaldía.
FUTURO
La política de tierras tiene en alerta a la región El prefecto Ernesto Suárez teme que fruto de la escasa coordinación que hay, la verificación que hará el Gobierno de la Función Económica y Social (FES) de las tierras desemboque en un conflicto.
Recuerda que a raíz de las inundaciones de inicios de año, las autoridades del departamento pidieron al Ejecutivo que se abra una pausa de al menos 10 años para el control de la FES en el marco de los procesos de reversión y expropiación de tierras.
La demanda fue negada por el Gobierno pues, según el Ejecutivo, esta tarea podría demorar sólo un plazo de alrededor de cinco años.
La idea es evaluar la FES a través de imágenes satelitales a la par de realizar trabajo de campo verificando la recuperación paulatina del forraje o las plantaciones. Asimismo, se cuantificará al ganado existente para justificar la tenencia de tierra.
Hitos y nombres de la historia
1842: Fundación del departamento Han pasado 165 años desde la creación de este departamento, que se constituye en una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo.
El 18 de noviembre de 1842 se crea el departamento del Beni mediante un decreto emitido por el General José Ballivián, entonces presidente de Bolivia. En una primera instancia se conformaron cinco provincias, a las cuáles se sumaron otras cuatro (Antonio Vaca Diez, Cercado, José Ballivián Segurola, Iténez, Mamoré, Marbán, Moxos, Yacuma y Reyes). Beni se encuentra en la región amazónica (al noreste de la República, en el límite con Brasil) caracterizado por sus extensos bosques, su clima tropical y sus ríos anchos y caudalosos.
Hitos y nombres de la historia
Impulsó la consulta por las autonomías En julio del año pasado, 73,8 por ciento de los pobladores del Beni votó a favor del régimen autonómico, la votación más alta del país para el SÍ
Políticos y personalidades benianas destacan que esta región y sus instituciones impulsaron la realización del referéndum por las autonomías departamentales, proceso que el 2 de julio del 2006 culminó con una votación superior al 73 por ciento por el SÍ. Comité Cívico, Brigada parlamentaria, Prefectura, municipios, asociaciones de productores, juntas vecinales, senadores, parlamentarios, ganaderos y otros se movilizaron junto a otras regiones exigiendo la facultad de tomar decisiones ejecutivas y administrativas y manejar libremente sus recursos.
Hitos y nombres de la historia
desarrollo Nicolás Suárez No tiene origen beniano, pero impulsó el aprovechamiento de la goma y la castaña e impidió con su columna Porvenir, en la guerra del Acre, que brasileños penetraran en la región.
ganadero Luis Simón Tobías Estructuró la Federación de Ganaderos del Beni y Pando (Fegabeni), convirtiéndose en su primer presidente. Luis Simón Tobías es reconocido en esa región por el aporte que hace Fegabeni al desarrollo económico local.
prefecto Ernesto Suárez Los entrevistados destacan al primer prefecto electo por vía electoral en este territorio, el cual impulsó la realización del referéndum por las autonomías departamentales.
Comité Cívico Guillermo caballero Guillermo Caballero Saucedo, ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, y Jorge Hurtado Cuéllar fueron los impulsores para la conformación del Comité Cívico del Beni (junto al Dr. Ávila) para la conformación de un bloque cívico regional.
La frase
“Necesitamos una ley que permita ejecutar los recursos propios, para iniciar mejoras fundamentales”. Ernesto Suárez, prefecto del departamento del Beni
La cifra
411 mil habitantes ocupan el territorio de esta región, cuya superficie es de 213.564 Km2, constituyéndose en la segunda más grande del país.
La frase
“Los gobiernos nos tienen abandonados; el Beni ya no es solamente futuro, sino que es presente”. Yerko Núñez, presidente de la Asociación de Municipios del Beni
(foto) El peor de los desastres A fines del 2006, las aguas de las torrenciales lluvias que caían en las tierras altas del país empezaron a bajar a Beni, y dos meses más tarde el 70 por ciento del este territorio sufría las consecuencias de la peor inundación de toda su historia.