El descontento y rechazo por los términos en los que el Congreso aprobó la ley de ampliación del trabajo constituyente empieza a articular a varias fuerzas políticas y sociales. Ayer, el MAS advirtió “desconocer” la norma y el MSM dice que puede ser declarada “nula” por la Constituyente.
El alcalde de La Paz y jefe del Movimiento Sin Miedo (MSM), Juan del Granado, calificó de “peligroso” el hecho de que los parlamentarios hayan legislado sobre temas vinculados al reglamento del foro porque implica una usurpación de funciones.
“La usurpación de funciones es sancionada con la nulidad de los actos (en este caso) del Parlamento”. Agregó que la decisión de declarar nula a la norma está en manos de la Constituyente.
En la ley, el Congreso aclaró aspectos como el respeto a los informes de mayoría y minoría, y las características de la aprobación del texto constitucional en grande y detalle.
El constituyente del MAS Román Loayza afirmó ayer que “desconocerán” los artículos concernientes a su reglamento si es que el Congreso no modifica esta ley. “Vamos a desconocer (la ley), pero en plenario, no sólo los masistas”. Asimismo, anunció de adhesiones con el resto de sus colegas para aprobar una resolución conjunta.
En esta misma línea está el Consejo Nacional de Markas y Ayllus de Qullasuyo (Conamaq), que a la cabeza de su dirigente Martín Condori, pide el cierre de la Constituyente. Un grupo de disidentes del bloque oficialista denuncia intromisión y pide el cierre del Congreso.
El MAS planteará sus observaciones hoy al presidente, Evo Morales, y al vicepresidente, Alvaro García. El MSM también anunció una reunión de evaluación y toma de posición.
Además, los comités cívicos definirán una posición el miércoles. El presidente cívico de Beni, Alberto Melgar, anunció que plantearán un paro nacional de 24 horas e instalar piquetes de huelga de hambre.
El vocero del Palacio, Álex Contreras, criticó esta posición. “Hay sectores que quieren el fracaso de la Constituyente”, dijo.