Más de 11.000 personas participarán mañana en Santa Cruz del homenaje militar-indígena al Día de las FFAA. Ayer se ultimaron los detalles del acto en un ensayo que se extendió por cerca de cinco horas y que incluyó el despliegue de las medidas de seguridad dispuestas para este 7 de agosto.
El ensayo se inició a las 7.30 con la presencia de los efectivos del Ejército, Fuerza Aérea y Fuerza Naval (cuyo número se calcula en seis mil), y cerca de cinco mil indígenas y originarios que llegaron a la capital oriental. El ministro de Defensa, Walker San Miguel, descartó la presencia de wiphalas en este acto.
“Hay otras fechas para desfilar con otras banderas, por eso en esta fecha sólo se desfilará con la tricolor”, aseguró tras presenciar el ensayo del desfile que mañana contará con la presencia del presidente, Evo Morales, quien hoy participará de los actos por la efeméride patria en Sucre.
El contingente de indígenas que será partícipe del acto militar, llegó a esta ciudad desde diferentes lugares del país y fue ubicado en los predios de la Terminal Bimodal, en medio de una estricta custodia militar.
Los militares, en la mañana ofrecieron un desayuno al grupo de marchistas y les prohibieron acercarse al enmallado que protege estas instalaciones. Sin embargo, en horas de la tarde desobedecieron la orden con la intención de comprar un sándwich o una hamburguesa.
“Señora, traeme una hamburguesa o un sándwich aunque sea”, gritó desde el alojamiento provisional Domínguez Moroche, originario de Potosí. Mientras Carlos Flores, otro indígena, protestó por la falta de información de parte de los dirigentes en cuanto a la alimentación y al “acuartelamiento” de los cinco mil originarios de los 36 grupos étnicos y 68 organizaciones sociales que participarán de la marcha-indígena del martes.
Si bien hubo protestas por la falta de alimento y el “encierro”, algunos de los denominados ponchos rojos se pasearon sin mayor dificultad al interior de los terrenos de la Bimodal, pero en silencio y respondían en quechua o aymara a las interrogantes que hacían los periodistas. Otros optaron por manifestar su alegría de estar en Santa Cruz. “Estoy feliz de estar aquí, esto también es Bolivia”, dijo un indígena.
En el último ensayo se entonó el Himno Nacional y se practicó el saludo al Presidente de la República. Los indígenas y originarios, como lo anunciara San Miguel, no marcharon con sus wiphalas, como acostumbran.
La Policía también estuvo en el ensayo, mientras que en las instalaciones de la Fuerza Aérea se preparó la presencia de los francotiradores como parte de las medidas de seguridad.