Tahuichi es un vocablo tupi-guaraní que significa “pájaro grande” y que se convirtió en el principal semillero del fútbol boliviano de los últimos 20 años y en la base de la selección que logró el boleto al Mundial de Estados Unidos 94.
La Academia empezó su andadura en 1978 y es una de las más prestigiosas de Sudamérica.
Rolando Aguilera Pareja es el fundador y creador en Santa Cruz, pero que en los últimos años amplió su radio de acción a otros departamentos del país.
Tahuichi es la gran descubridora de talentos de nivel mundial de la talla de Marco Antonio El Diablo Etcheverry, Erwin Platiní Sánchez, Juan Manuel Peña, Luis Héctor Cristaldo, Jaime Moreno, José Alfredo Castillo y ahora Juan Carlos Arce, entre otros, que a lo largo de tres décadas se consagraron en la Academia antes de dar el salto definitivo a la selección boliviana.
“Nuestra mirada está puesta en los niños y en los jóvenes del país, les brindamos la oportunidad de formarse educativamente y que practiquen el deporte que para la mayoría es el preferido: el fútbol”, así resume la filosofía del centro de formación Rolando Aguilera Gasser, hijo de Rolando Aguilera Pareja.
“Siempre estaré agradecido a la Academia por todo lo que me dio”, dijo Etcheverry el día de su despedida del fútbol. Cómo él, Sánchez y el resto de jugadores que han pasado por sus canchas reconocen en Tahuichi no sólo a una escuela de fútbol, sino también a una “escuela de la vida”.
Las últimas joyas que salieron de este centro de formación en Santa Cruz son el delantero Arce, que hoy brilla en las filas del Corinthians brasileño, y el delantero Gustavo Pinedo, que la pasada semana pasó al Xerez de la segunda división española.
Por los servicios prestados a la nación, Tahuichi recibió en dos ocasiones el Cóndor de los Andes en dos grados, recordó Wálter Díaz, responsable de prensa.
Niños de pocos recursos asisten a la Academia y luego se convierten en grandes cracks.
La opinión de Carlos Laime Entrenador de fútbol
Se deben crear más escuelas similares a ella
Gracias al trabajo visionario de Roly Aguilera, Tahuichi aportó mucho al fútbol boliviano, por los grandes jugadores que salieron de sus canchas.
Es la escuela que mejor planificó tanto administrativa como deportivamente su labor. Fue la pionera en la formación y se deberían crear más escuelas como ella.
No obstante, tampoco debemos olvidar a la Escuela Enrique Happ y en La Paz a la Escuela de Municipal.