Hace 60 años la India y Pakistán lograron su independencia, pero la algarabía por la partida de los británicos fue opacada por uno de los conflictos más violentos del siglo XX.
Unos 10 millones de personas pasaron de un país al otro en una de las migraciones masivas más grandes de la historia y los espléndidos estados forjados a lo largo de 200 años de gobierno británico pasaron a ser parte de un Pakistán musulmán y una India de mayoría hindú.
La división dio lugar a una violencia sectaria en la que un vecino atacó al otro y multitudes enardecidas atacaron trenes y caravanas de gente que huía.
Los llamados de Mahatma Gandhi, venerado líder de la independencia, para evitar el derramamiento de sangre no tuvieron eco. Se calcula que murieron entre 200.000 y un millón de personas y un año después de la independencia Gandhi fue asesinado por un fanático hindú.
El conflicto fue apenas el comienzo de una era de hostilidades. Gurgaon (India), AP