Un grupo de generales de las FFAA, que egresaron en la promoción 1975, denunció a este medio que una solicitud de ascensos que envió el Gobierno al Congreso toma en cuenta a los actuales comandantes de las tres fuerzas y a tres generales de la promoción 1976, pero que jubila al menos a 17 oficiales cuando, según ellos, aún no corresponde que eso suceda.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, opinó que éste "es un juicio de valor. En el fondo los actuales comandantes (del Ejército, Freddy Bersatti; de la Fuerza Aérea, Luis Trigo; y de la Naval, José Alba, generales de División y Contralmirante) les corresponde el grado de generales de Fuerza (y de Almirante). Debíamos haberlos ascendido desde que los designaron. Por eso enviamos (al Senado) ascensos de los tres comandantes a generales.
La autoridad complementó que luego, "corresponde a los jefes de Estado Mayor de las tres fuerzas, que asciendan al grado de generales de División". En este caso, se trata de Freddy Mackay (Ejército), Daniel Salazar (Fuerza Aérea) y Ernesto Roca (Naval).
"Si se produce el ascenso de la promoción 1976, la nuestra (1975) pasaría a la jubilación sin contar entre sus miembros a generales de División... No justificaría que se nos sobrepase sin cumplir requisitos de reglamento (3 años como general de Brigada)", señalaron los generales que se sienten afectados por esta determinación.
Al respecto, San Miguel opinó: "Nosotros no tomamos esas decisiones, las proponen las propias fuerzas. A veces se cree que es el Gobierno, pero no es así, eso depende del Comandante en Jefe, y éste a su vez, realiza una consulta a los jefes de cada una de las fuerzas. Es excesiva susceptibilidad, además, debemos tomar en cuenta que el Senado tiene todavía un largo proceso de análisis del tema". Según la ley, para ser General de Fuerza se requieren 34 años de servicio; de División, 32 y de Brigada, 29.