Un mensaje de unidad, paz y reconciliación difundió ayer la Iglesia Católica en la homilía en honor de la virgen de Urkupiña, a la que asistieron el presidente Evo Morales y otras autoridades.
El arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, pidió velar por la unidad del país y que la población busque la reconciliación y rechace el enfrentamiento.
A su llegada, las autoridades de Gobierno fueron abucheadas por algunos fieles que fueron a la ceremonia, al igual que al alcalde de Quillacollo, Miguel Candia. Sin embargo, a la salida los feligreses levantaron sus pañuelos blancos en señal de paz y unión.
Al término del oficio religioso se realizó la procesión de la virgen de Urkupiña, alrededor de la plaza 15 de Agosto del municipio de Quillacollo, donde el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, y el alcalde de la capital, Gonzalo Terceros, se saludaron dejando de lado las peleas.
En tanto que en el cerro de Cota, miles de cochabambinos y visitantes del interior y exterior del país participaron del tradicional picoteo de piedras buscando prosperidad. A 14 kilómetros más allá, en la capital del valle, la gente salió al paseo de El Prado para lucir los trajes de antaño recordando la primera fundación de Cochabamba como Villa de Oropeza.