La Iglesia acusa al socialismo de dejar cadáveres sin alma En la homilía de la misa celebrada en honor a la Virgen de Urkupiña, monseñor Luis Sáinz dijo que el modelo acaba con la economía. Pidió por los bolivianos migrantes y las víctimas del temblor de Perú.
REFLEXIÓN • Ayer, durante la homilía en el día del Calvario, monseñor Sáinz (foto) exhortó a Bolivia a incrementar la fe.
En la homilía de cierre de la fiesta de la Virgen de Urkupiña, la Iglesia católica acusó al socialismo de dejar cadáveres sin alma.
El obispo auxiliar de la arquidiócesis de Cochabamba, monseñor Luis Sáinz, señaló que el modelo socialista es el principal causante de la migración de la gente en todo el país.
"El socialismo deja una triste historia en la economía nacional (...) en los países donde había el socialismo dejó cadáveres sin almas, sin fe. De esa falsedad tenemos que ser conscientes los bolivianos”, afirmó el prelado.
La misa en devoción a la Virgen de Urkupiña empezó a las 11.00 y se realizó en el cerro de Cota, hasta donde llegaron los devotos del país y otros lugares.
Monseñor Sáinz también se refirió a los migrantes en su homilía, que duró unos 15 minutos. Fustigó a los gobernantes por no hacer nada para evitar que más gente se vaya de Bolivia.
En un momento preguntó a los feligreses, “¿cuántas personas tienen sus familiares fuera del país?, levante la mano”, y el lugar se llenó de brazos en alto.
"Celebramos esta santa misa pidiendo a nuestros compatriotas que no pierdan su identidad, que mantengan la unidad” dijo.
Asimismo, monseñor Sáinz elevó plegarias por las víctimas del terremoto que se suscitó en el sur del hermano país del Perú.
A la celebración de la liturgia asistieron al menos 70.000 personas que arribaron luego de participar en la procesión de cuatro kilómetros, desde el templo de San Ildefonso, en la población de Quillacollo, portando la imagen de la Virgen de Urkupiña.
Durante la procesión, los feligreses saludaron a la mamita de Urkupiña con pañuelos blancos en señal de devoción y paz. Culminada la eucaristía, los visitantes dieron paso a la extracción de piedras del cerro Cota, lugar donde apareció la Virgen a una pequeña pastora, en la Colonia.
Ayer, los fieles peregrinaron desde la madrugada. Muchos partieron de la ciudad de Cochabamba, ubicada a 14 kilómetros de Quillacollo, y luego de la misa caminaron cuatro kilómetros más hacia el Calvario y se quedaron en el lugar hasta la noche.
Según las autoridades religiosas, este año hubo mayor afluencia de peregrinos que en anteriores años, muchos de los feligreses llegaron de Argentina, Estados Unidos y España.