El precio y la calidad del pan se normalizan en las ciudades de El Alto, La Paz y Cochabamba. Ayer la marraqueta se comercializó a 0,40 bolivianos; algunos panificadores indicaron que tratarán de mantener el precio en 0,50.
En un recorrido realizado por el centro de la ciudad y las laderas, además de la urbe alteña, se evidenció que el precio está en 0,40 bolivianos, sin embargo, en la zona Sur se mantiene a Bs 0,50.
En Cochabamba el pan se vende a tres unidades por un boliviano; para evitar el alza las juntas vecinales salieron a la plaza a vender el producto a 0,40 bolivianos. La medida surtió efecto y los panaderos se sometieron a la decisión general.
Los trabajadores del sector en Cochabamba anunciaron que estabilizarán el precio una vez que el Gobierno empiece a distribuir la harina argentina adquirida.
En La Paz, el dirigente nacional de los panaderos, Nicasio Yujra, advirtió que no rebajarán el precio del pan de batalla y lo mantendrán en 0,50 bolivianos la unidad. Argumentó que “los esfuerzos del Gobierno, de importar harina desde Argentina, no son suficientes porque sólo nos tocará a uno o dos quintales, lo que no es suficiente”.
Dandy Mallea, otro dirigente, aseveró que el 60 por ciento de las panaderías vende a Bs 0,40.
El viceministro de Mediana y Gran Empresa, Eduardo Peinado, anunció que la harina se entregará la próxima semana a un costo de Bs 150 y 166 el de 46 y 50 kilogramos, respectivamente.
En Santa Cruz, los comerciantes de las asociaciones, en una reunión con los concejales, se comprometieron a trabajar para frenar la especulación en los mercados, aunque manifestaron que mantendrán la marcha de protesta para esta jornada y el cierre de todos los centros de abasto de la ciudad.