La crisis política deriva en un enfrentamiento entre bolivianos Los sucesos de La Paz y Sucre son sólo una muestra de la profunda confrontación que existe entre dos visiones de país: la del Movimiento al Socialismo y la de los opositores. La Constituyente, que era la esperanza, está en serio riesgo.
POR LA CAPITALIDAD • Universitarios marcharon ayer en Sucre, quemaron llantas (foto) y, encabezados por sus autoridades rompieron un anillo de seguridad y luego fueron gasificados.
Mientras el presidente Evo Morales pasaba la tarde de ayer jugando frontón en el Chapare, la crisis política que afecta al país se agudizaba en La Paz y en Sucre.
En la sede de gobierno, la Cámara de Diputados protagonizó una violenta sesión en la que oficialistas y opositores se golpearon, patearon, chicotearon y se jalaron de los cabellos.
En Sucre, los defensores de la capitalidad plena salieron por la mañana a las calles para presionar a la Constituyente para que restituya su demanda en el debate, fueron repelidos por la Policía y, pese a eso, por la tarde persiguieron a un asambleísta del MAS e intentaron quemar un domicilio particular.
En La Paz, la Cámara de Diputados se desdobló. El oficialismo aprobó el juicio contra cuatro magistrados del Tribunal Constitucional y la oposición anuló los obrados del mismo proceso.
En Sucre, las fuertes presiones de los capitalinos lograron paralizar la Asamblea Constituyente de forma indefinida.
De esa manera, se evitó que la violencia llegara a mayores.
Sin embargo, el problema de fondo, es decir, el enfrentamiento entre oficialismo y oposición, el choque entre dos visiones de país, está ahí, intacto.
Los incidentes presentados ayer en La Paz y en Sucre, a simple vista, son dos asuntos diferentes. Sin embargo, ambos tienen que ver con lo que los analistas llaman el empate catastrófico que mantiene al país en un sistemático enfrentamiento desde el año 2000, cuando estallaron la guerra del agua y los bloqueos campesinos.
Y, mientras ese mentado empate no se resuelva, la situación no parece tener una salida.
El vicepresidente Álvaro García Linera dio ayer una conferencia de prensa para referirse a los hechos suscitados durante la jornada. Acusó “a grupos fascistoides, intolerantes y pugilistas” de incitar al enfrentamiento.
En su visión, a cada paso del cambio que impulsa su gobierno “se le quita algo a alguien, significa quitarle poder a alguien”.
En el otro extremo, la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz considera que “la libertad de los bolivianos está siendo encadenada en la cuna de la libertad (se refiere a Sucre) al quererse imponer una visión unilateral, partidista y sesgada”.
Fernando Messmer, del opositor Podemos, comentó que “Evo Morales Ayma es el principal responsable de todos los males de este país” porque es “un hombre que está envenenando el alma de odio, rencor y resentimiento, ese odio, rencor y resentimiento es el que está dañando al país porque él está irradiando ese odio y resentimiento y es lo que está dividiendo a los bolivianos”.
Los opositores sospechan que el Gobierno quiere dejar al país sin Tribunal Constitucional, según Pablo Venegas (Podemos). Y, Messmer agregó que “la intención es ocupar todo el poder para imponer la dictadura”.
Sin embargo, García Linera convocó para hoy a una sesión de Congreso con el fin de llenar las acefalías en el Tribunal Constitucional y, de esa manera restituir el quórum. No obstante, las condiciones no están dadas para que se proceda a la elección por el enfrentamiento entre bloques.
Entre los saldos de siete años de persistente confrontación política se cuentan el derrocamiento del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, los gobiernos transitorios de Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez y el triunfo electoral de una nueva visión de país, la del Movimiento al Socialismo (MAS).
Ese proyecto, encabezado por Evo Morales, llegó al poder con su propuesta denominada “revolución democrática”.
En esta lógica, el MAS intenta suplantar todas las estructuras vigentes y, en su afán, choca con los opositores, cívicos, empresarios y prefectos no oficialistas.
Pero, ¿cómo resolver este enfrentamiento permanente? El país apostó a la Constituyente, sin embargo, ahora la propia Asamblea está en riesgo.
En ese tema, el vicepresidente García fue claro ayer al decir, en más de una ocasión, que el futuro de la Constituyente está en riesgo por las agresiones de las viejas élites políticas.
Al final de la tarde, el Presidente dejó de jugar frontón anoche para reunirse con su base social más cercana: los cocaleros.
Y, esta historia de confrontación continuará hoy mismo, porque los cívicos de seis departamentos definirán acciones en contra del Gobierno.
ESTÁN ENFRENTADOS
Gobierno • Es el impulsor del “proceso de cambio”. El proyecto político pasa por la reelección indefinida de Evo Morales.
Oposición • Demanda autonomías, la seguridad jurídica, se opone al plan de tierras, rechaza la injerencia de Venezuela.
Pacto de Unidad • Es la base del MAS. Son campesinos, colonizadores, cocaleros y hasta hace poco, indígenas.
Comités cívicos • Están alineados con la oposición. Su principal demanda es la autonomía departamental.
Sucre y La Paz • En medio de la confrontación, surgió la demanda sucrense de capitalidad plena, lo que complicó todo.
Prefectos • Tres de los nueve prefectos responden al MAS y los otros seis son de la oposición. Ahí hay otro conflicto.
“Las viejas élites que pierden privilegios estarían muy felices con mayor violencia porque esa es la manera de resguardar sus privilegios”, García.