En los dos últimos años, el Estado boliviano logró un superávit fiscal de más de 1.000 millones de dólares; pero, a pesar de esto, continúa el incremento en la deuda interna, cuestionó ayer duramente el gerente General de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco) de Santa Cruz, Daniel Velasco.
“Aquí hay una paradoja. El año 2006 el Estado ha tenido un superávit fiscal superior a los 500 millones de dólares y en lo que va de este año hay otro superávit de un poco más de 500 millones de dólares. En dos años tenemos más de 1.000 millones que se encuentran en el Banco Central. Entonces, por qué no empezar a cubrir un poco de la deuda interna con este dinero”, se preguntó el ejecutivo.
Recordó que en los últimos años la deuda interna aumentó aceleradamente, ya que en el año 1996 superaba levemente los 1.000 millones de dólares, y a junio del presente año llegó a 3.161 millones de dólares.
“Estos montos se han destinado a financiar el déficit fiscal, causado, principalmente, por el bajo crecimiento económico y el continuo crecimiento de los gastos públicos corrientes”, recalcó.
En este marco, Velasco sugirió al Gobierno comenzar a disminuir la deuda interna y además tratar de no recurrir a los ahorros de los bolivianos, manejados por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), debido a que no es conveniente concentrar todo el riesgo de ese dinero que servirá para la jubilación de los trabajadores del país.
El acreedor más importante en el endeudamiento interno público son las AFP. Esta deuda comienza a generarse a partir de 1997 con 73 millones de dólares y se sitúa en 1.487 millones de dólares a junio del 2007, representando el 47% del total de endeudamiento interno, explicó al recordar que los intereses por la misma cayeron del 8% al 3%.
De acuerdo a la Ley de Pensiones, las AFP deben comprar obligatoriamente Bonos del TGN (Bonos Obligatorios) con recursos provenientes del Fondo de Capitalización Individual (FCI), mismo que está constituido por los aportes que realizan los trabajadores y personas sin relación de dependencia laboral al Seguro Social Obligatorio (SSO) para su jubilación, invalidez, muerte y gastos funerarios, subraya el informe de la Cainco.