El gobierno chileno tiene "muy claro" que deberá "consultar" a Perú si se logra un acuerdo para dar salida al mar a Bolivia por antiguos territorios peruanos, dijo hoy el embajador de Chile en Lima, Christian Barros.
"Está muy claro y está siempre presente que tenemos un acuerdo que nos obliga, en el caso eventual de que este acuerdo comprometa parte de lo que era el territorio de Arica, Tarapacá, a consultar a nuestros amigos peruanos", señaló Barros a Radio Programas del Perú.
Chile ha señalado que podría otorgar un acceso al mar a Bolivia a través de una franja en el límite con Perú, para lo cual el gobierno de Lima debe dar su consentimiento.
La demanda marítima de Bolivia, que perdió sus costas en el Pacífico tras una guerra librada contra Chile junto a Perú a fines del siglo XIX, forma parte de la agenda de trece puntos que discuten los gobiernos de Santiago y La Paz desde el año pasado.
Barros también se refirió a la publicación por parte del gobierno peruano de una nueva cartografía en la que reafirma su posición sobre sus límites marítimos con Chile, contencioso que pretende llevar Lima a la Corte Internacional de La Haya.
El polémico mapa hecho público el pasado 12 de agosto motivó que el gobierno de Chile enviara a Perú una carta de protesta y llamara a consultas a Barros, quien retornó el martes a Lima.
"El hecho que el Perú publique los mapas cartográficos y las reacciones que puedan surgir, podrían generar cierto nerviosismo y desconcierto", opinó Barros.
Precisamente hoy, el canciller chileno, Alejandro Foxley, dijo que el mapa peruano supone un obstáculo para cualquier acuerdo que Santiago pueda adoptar con La Paz en torno a la demanda marítima boliviana.
"Eso nos preocupa. La cartografía que apareció efectivamente deja a Arica casi en seco y genera un problema ante cualquier eventual solución respecto a Bolivia", dijo Foxley a Radio Cooperativa desde Brasil, donde participa en la reunión ministerial del Foro de Cooperación América Latina y Asia del Este (Focalae).
Perú defiende que el Tratado de 1929, firmado tras la Guerra del Pacífico (1879-1883), establece que el denominado Punto de la Concordia identifica los límites terrestres con Chile, pero no la frontera marítima.
Chile utiliza la línea del paralelo para fijar la frontera marítima y argumenta que el límite territorial no está a orillas del mar, sino en el denominado Hito 1, unos 220 metros tierra adentro hacia el nordeste.
En ese contexto, Perú toma como base en el mapa publicado el Punto de la Concordia para proyectar, en un trazo equidistante, las 200 millas de dominio marítimo. Lima, EFE