25 presos mueren carbonizados en una cárcel de Brasil Activistas de derechos humanos aseguran que el problema es por la sobrepoblación de las penitenciarías. En Ponte Nova estaban recluidos 175 reos, cuando su capacidad es de 87. Dos pandillas se enfrentaron.
EN BUSCA DE EXPLICACIONES • Familiares de los presos en la cárcel de Ponte Nova, en Belo Horizonte, Brasil, piden a las autoridades del penal que les informen sobre sus seres queridos.
Veinticinco presos murieron carbonizados ayer en un incendio desatado por una batalla entre pandillas rivales de una superpoblada cárcel del estado de Minas Gerais, en Brasil.
“Confirmamos la muerte de 25 presos”, dijo un portavoz del gobierno del estado a la AFP tras los disturbios que destruyeron la cárcel de Ponte Nova, a 180 kilómetros de Belo Horizonte, capital de Minas Gerais.
En la madrugada de ayer un grupo de 20 detenidos invadió el ala en la que se encontraban miembros de una pandilla rival y atacaron al supuesto líder enemigo, según los primeros informes de la Policía.
Simultáneamente bañaron en combustible los colchones, lo cual desató un incendio que devastó el sector, relataron policías a medios locales.
La Policía Militar utilizó un carro hidrante y bombas lacrimógenas para detener la batalla y reforzó la vigilancia interna y externa del predio, que albergaba a 175 presos en un espacio pensado para 87. Ningún recluso escapó, según las autoridades.
La dirección de la prisión de Ponte Nova dijo que el incendio destruyó el piso superior del área invadida por los presos. La prisión será evacuada y sus 148 detenidos, redistribuidos en otras cárceles de Minas Gerais.
“Lo que pasó en Ponte Nova es la crónica de una situación anunciada” por su sobrepoblación, dijeron activistas de derechos humanos a radio CBN.
“La situación es complicada. Faltan unos 100.000 lugares en las prisiones del país”, dijo José Carlos Brasileiro, especialista en temas carcelarios de la secretaría de DDHH de Río de Janeiro. Río de Janeiro (Brasil), AFP