Decía un comediante inglés que “he llegado a una edad en la cual la comida reemplazó al sexo en mi vida. Por eso acabo de poner un espejo en el techo de mi cocina”.
Por supuesto, se trata de un artista que está en los 60, y para quien las relaciones sexuales son cosa de la nostalgia, antes que de la realidad cotidiana.
Es más, los organismos del sistema de salud británicos encargados de la política sexual sólo consideran a personas menores de 44 años de edad en su trabajo. Como si el resto no existiera.
En todo caso, parece ahora que se trata de un mito que hay que destruir sin misericordia.
Un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine señala que la no edad juega un papel importante en la actividad sexual del ser humano.
En una investigación realizada entre 3.000 personas, cuyas edades oscilaban entre los 57 y los 85 años de edad, los entrevistados dieron a entender que uno se puede sentir tan “sexy” como se quiera sin importar la edad.
Tres cuartas parte de hombres y mujeres, entre 57 y 64 años de edad, mantienen una vida sexual activa, mientras que 54% de un grupo de entre 75 y 85 años tiene relaciones sexuales al menos tres veces por mes.
Los investigadores definen la vida sexual como “una actividad voluntaria mutua con otra persona que implica coito o no, y en la que hay orgasmo”.
El estudio concluye que uno puede sentirse tan “sexy” como quiera sin importar la edad. Una tercera edad que de pasiva no tiene nada. BBC Mundo