El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, logró ayer un acuerdo en Sucre para que el lunes no se registren enfrentamientos entre la población de la ciudad y los campesinos del área rural que marcharán en una protesta por las calles de la capital.
Albarracín dialogó anoche con miembros del comité en defensa de la capitalidad plena y con los campesinos de Chuquisaca. El Defensor aseguró que encontró una gran predisposición al diálogo, pero dejó en claro que la solución a este problema no llegará de inmediato porque, entre otras razones, necesita de la participación de varios otros sectores políticos del país.
En el encuentro, los campesinos presentaron una propuesta en la que piden que el Poder Legislativo, “en su composición unicamaral, debe desempeñar sus funciones en la ciudad de Sucre, capital constitucional de Bolivia”.
Además, aseguran que “no quieren arriesgar “a través del referéndum el Poder Judicial”, que es patrimonio de los chuquisaqueños, según el documento.
Ayer bajó la intensidad de los conflictos, pero una noticia puso en alerta de nuevo a los sucrenses: El prefecto David Sánchez, luego de reunirse con el ejecutivo de la Federación de Campesinos, Damián Condori, informó que la movilización de este sector no sería sólo el lunes.
Sánchez (MAS) envió una carta oficial al presidente Evo Morales para pedirle, según dijo, que abandone su “posición indiferente” frente a este tema, convirtiéndose en mediador entre las partes. En otra nota, a la presidenta de la Asamblea Constituyente, Silvia Lazarte, le solicitó aprovechar la presencia de Albarracín para entablar el diálogo.
El MAS inició una recaudación de fondos en el gobierno departamental de Chuquisaca con el objetivo de financiar la marcha de campesinos anunciada para el lunes, en Sucre, para exigir la continuidad de la Constituyente. Redacción Sucre