Dos explosiones casi simultáneas se cobraron ayer 36 vidas y causaron al menos 60 heridos en la sureña ciudad india de Hyderabad, donde se teme que sea obra de un grupo terrorista. "Tenemos al menos 36 muertos y 60 heridos", declaró a la AFP el jefe de la Policía de Hyderabad, Balwinder Singh.
Una de las explosiones fue en el auditorio de un parque donde se desarrollaba un espectáculo láser y la otra fue casi al mismo tiempo, en un restaurante al aire libre en otra zona de la ciudad.
Según el secretario de Estado federal del Ministerio del Interior, Sriprakash Jaiswal, estas explosiones son obra "de un grupo terrorista (...) cuyo objetivo es destruir la unidad del país y que sin duda está implicado en las explosiones de Hyderabad".
Tras las explosiones, el Primer Ministro del estado de Andhra Pradesh llamó a la población "a mantener la calma" y adelantó que se trataba del resultado de una "actividad terrorista".
Poco después de los ataques, la Policía evacuó las zonas. Luego se decretó "la alerta roja" en toda la ciudad, explicó Chandrashekar Reddy, portavoz de Reddy.
El auditorio estaba atestado con 500 personas al momento de la explosión. La potencia de las deflagraciones dejó cuerpos despedazados por el suelo, cubierto de ropa y zapatos de los desdichados asistentes. Los heridos yacían sobre charcos de sangre.
Algunos de los heridos fueron trasladados a los hospitales en motocicletas, según imágenes transmitidas por televisión. Hyderabad, India, AFP