Para prevenir más accidentes en las carreteras, el Gobierno aplicará, mediante un decreto que se oficializará hasta el miércoles, al menos nueve medidas de seguridad vial, en cinco de las cuales el pasajero podrá ejercer un riguroso control sobre el conductor.
De acuerdo al detalle que dio el viceministro de Seguridad Ciudadana, Marcos Farfán, sobre la futura norma, la cabina del conductor no podrá estar, como sucede ahora, cerrada, ni con cortinas ni con vidrios raibanizados, a fin de que el pasajero observe lo que sucede en su interior.
Asimismo, en los buses se deberá instalar un velocímetro con alarma, la cual alertará al pasajero de que el conductor sobrepasa los límites de velocidad. Así, el viajero podrá hacer su reclamo al chofer y en las trancas.
Por otro lado, se prohibirá que los choferes conduzcan por más de cuatro horas continuas y para ello contarán con tarjetas personales de registro que deberán presentar en cada tranca a fin de verificar que hubo relevo. En este caso, el usuario podrá pedir la tarjeta en cualquier momento.
Por otro lado, en las terminales se exhibirán paneles con una especie de ranking de la seguridad que brindan las empresas, así como videos de orientación al usuario sobre sus derechos.
A estas cinco medidas que requerirán la participación del cliente, se sumarán la instalación de un tacómetro (especie de caja negra) en cada bus, operativos sorpresa de la Policía, control de alcoholemia y vigilancia en los restaurantes de las poblaciones intermedias para que no se expendan bebidas alcohólicas.
Con este plan “se quiere dar mayor seguridad e información al pasajero”, señaló Farfán, quien se reunió el viernes con la Policía y la Superintendencia de Transportes para diseñar esta estrategia de emergencia.
Según el Instituto Nacional de Estadística, el 2006, 1.475 personas murieron en accidentes en las carreteras, cifra que duplica a la del 2005, cuando 753 fallecieron en iguales circunstancias.