Las causas más frecuentes para los accidentes de tránsito son la velocidad y el consumo de bebidas alcohólicas. El incidente de un bus de El Dorado —cerca de Cochabamba, con 35 muertos y 20 heridos— se constituye en el paradigma de la peligrosidad de esa mezcla de irresponsabilidad.
El hecho ocurrió la madrugada del jueves 19 de abril, en el sector denominado Melga. El bus, que venía de la ciudad de Santa Cruz, cayó a un barranco de 150 metros de profundidad. Fausto Pilco, pasajero herido, dijo que el chofer se encontraba en estado de ebriedad, “por lo que se durmió y no pudo maniobrar el bus y se desbordó de la carretera”. La versión fue confirmada por Tránsito de Cochabamba.
Otro bus se embarrancó en la carretera Coripata-La Paz, Yungas, el 9 de agosto, con 16 muertos y 36 heridos. La Fiscalía de Tránsito imputó al conductor por homicidio y delitos graves (Art. 261 del Código Penal).
El 7 de mayo, un bus de la flota Bustillos volcó en la ruta Potosí-Sucre y dejó 16 muertos y 20 heridos. El suceso se registró en el puente El Retiro. Según la Policía de Potosí, el conductor aceleró y provocó el vuelco de campana antes de caer al vacío.