El Gobierno presentó ayer el plan en el que establece una estrategia para bajar a la mitad la participación del país en la producción mundial de cocaína.
El plan sobre la hoja de coca y la lucha contra el narcotráfico se presentó ayer en la Cancillería. En la reunión de embajadores, jefes de misión y representantes ante organismos internacionales, el vicecanciller, Hugo Fernández, hizo el anuncio e indicó que se estabilizarán los cultivos de coca a 20.000 hectáreas (12.000 son legales según la Ley 1008, con lo que se elevaría en 8.000 el número de hectáreas actualmente legales). Cuatro mil hectáreas irán para la industrialización de la hoja y otras cuatro mil serán erradicadas posteriormente, según anunció.
Agregó que así bajará a la mitad la participación del país en el mercado mundial de fabricación de cocaína. “Conscientes de que una parte de la hoja de coca va a la fabricación de estupefacientes y que actualmente la producción excedentaria puede contribuir potencialmente con el 9% de la cocaína en el mundo, el Gobierno y las organizaciones de cocaleros desarrolla la racionalización de los cultivos de coca”.
Aseguró que “la hoja de coca fue incorporada equivocadamente en la lista uno de la Convención de Naciones Unidas sobre Estupefacientes, de 1961, como si en su estado natural fuera una droga”. Arguyó que la revalorización de la coca requiere la investigación científica sobre los beneficios medicinales y nutricionales de la hoja y la inventariación de sus usos tradicionales y culturales, entre otros planteamientos realizados.