El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, visitó ayer a los 167 desplazados colombianos albergados en la ciudad de Ibarra, en el norte de Ecuador, y que forman parte de los más de 1.600 que cruzaron la frontera la semana pasada en busca de protección.
Acompañado por su canciller, María Fernanda Espinosa, y el ministro Coordinador de Seguridad Interna y Externa, Fernando Bustamante, Correa dijo a los desplazados que “Ecuador está con los brazos abiertos para recibir a los hermanos colombianos que huyen de la violencia”.
Entre saludos y abrazos a los albergados en un refugio de los sacerdotes agustinos, Correa agregó que “somos solidarios con ustedes, pues los ecuatorianos no dejamos solos a quienes necesitan nuestra ayuda, pese a que somos un país pobre”.
“Tendremos que conversar con el Gobierno de Colombia, ya hay las coordinaciones necesarias para que ustedes puedan regresar sin problemas a su país”, apostilló el Jefe de Estado.
Según Correa, en San Lorenzo, fronteriza con Colombia, donde llegaron el jueves estos desplazados, aún hay 1.070 colombianos. Ibarra (Ecuador), EFE