Cerca de 773 familias del altiplano boliviano trabajaron para erradicar la plaga del kellu kellu, una maleza venenosa que afectaba a más de 16 mil hectáreas de tierra, a través de un proyecto iniciado por los comunarios y patrocinado por la organización no gubernamental Agua Clara.
Este proyecto está en concurso entre varias iniciativas que destacan por incluir la participación social cuyo fin es salir de la pobreza. Certamen organizado por la Fundación Kellog y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
La idea es apoyar iniciativas de comunidades pequeñas para superar problemas de tipo social.
En el caso del kellu–kellu, según se explica en la página web de la CEPAL, las comunidades propusieron el tema “por ser una maleza venenosa que crece y afecta a las plantaciones de alfalfa, quinua y cebada en un 80 por ciento, además de ser la causante de la muerte del ganado en un 30 por ciento y afectar la salud de los pobladores”.
El proceso para erradicar esta plaga “se realiza anualmente y comienza con talleres de capacitación en manejo de praderas, fármacos y otros productos de veterinaria”, se lee. La técnica consiste en extirpar la planta, de manera mecánica o manual, después de los períodos de lluvia y antes de la floración para evitar nuevas semillas.
OTROS PLANES
Desarrollo • En una reserva en la Amazonia peruana, una comunidad se asocia con una ONG y genera un modelo de desarrollo sostenible.
Cultivos • 140 pequeños productores de pueblos originarios de la Quebrada de Humahuaca en Jujuy, Argentina, se reúnen para recuperar cultivos andinos.