Cuando sólo resta un trimestre para que el calendario escolar concluya, el magisterio urbano nacional alerta de una posible clausura de la gestión si el Gobierno no atiende sus demandas.
Juan Carlos Ballesteros, secretario de Hacienda de la confederación del magisterio urbano, anunció ayer esta posibilidad, arguyendo que el Ejecutivo no dialoga con su sector y que éste no renunciará a sus demandas.
“En el Gobierno no hay preocupación, no hay miras de dialogar, por lo tanto nos preocupa que de pronto emita un decreto que clausure la gestión educativa porque a este paso, mientras no haya respuestas a nuestras demandas, apuntan a aquello”.
A poco tiempo de terminar el segundo trimestre, y a 75 días hábiles de culminar el calendario escolar, los maestros han anunciado una huelga general indefinida desde el 17 de septiembre exigiendo al Gobierno que atienda sus demandas.
“Nosotros nunca hemos protagonizado estos conflictos a estas alturas del año, pero la irresponsabilidad y el incumplimiento de la Ministra de Educación hace que tengamos que llegar a estas eventualidades”, indicó Ballesteros.
Por otro lado, en la ciudad de Santa Cruz los maestros culminaron ayer un paro de 72 horas que empezaron el martes, en demanda de la resolución al conflicto del Servicio Departamental de Educación (Seduca), que tiene dos directores, uno de la Prefectura y otro del Gobierno.
Este sector amenazaba con un paro indefinido, pero ayer la Prefectura le ofreció ítems para las direcciones de educación, según el diario cruceño El Nuevo Día.
LAS DEMANDAS
Descentralización • Los maestros urbanos están en contra de la descentralización de la educación, por considerarla el camino a la privatización.
Profesión libre • Rechazan la incorporación de otros profesionales en su gremio porque aseguran que esto provocaría el cierre de las normales.
Ascenso automático • Los maestros urbanos piden el respeto al ascenso automático, que les ofreció el ex ministro de Educación Víctor Cáceres.