La Policía de Cochabamba determinó que las dos personas asesinadas en Anzaldo eran hermanos y trabajaban en Cochabamba, con lo que se descartó la hipótesis de que su deceso estuvo relacionado con el conflicto municipal en esa región valluna, a 75 kilómetros de la ciudad.
Ambos murieron acribillados. Sus cuerpos fueron encontrados cerca de una casa. El dueño de la misma dijo que escuchó disparos y que no salió por temor.
El comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, coronel Víctor Medrano, quien viajó personalmente al lugar, señaló que “nos contactamos con un pariente de ambos, quien determinó que trabajaban en Cochabamba. No son del lugar, así que no tienen nada que ver con el conflicto de la zona”.
El jefe policial explicó que eran Ramón Choque Álvarez, de 35, y Daniel Choque Álvarez de 20. Iban en un camión Nissan Condor, que llevaba tejas hacia la localidad de Anzaldo desde la región de Tiquipaya.
Además, “no fueron asesinados en el lugar. Los disparos que escuchó el dueño de casa fueron para rematarlos; es decir, posiblemente llegaron con algo de vida hasta ese lugar, pero después de sufrir una cruel tortura antes de morir”.
Otras fuentes revelaron que las dos personas habrían sido víctimas de una banda de auteros, quienes aperentemente tenían la intención de robarles el vehículo, por lo que se presume que no fueron interceptadas en el camino, sino que los delincuentes los siguieron desde algún lugar.