A partir del 21 de septiembre, la Alcaldía de El Alto entregará el total del Bono Esperanza —200 bolivianos— a los padres de familia que tienen hijos cursando el primero de primaria y están en establecimientos fiscales.
El alcalde de la ciudad, Fanor Nava, informó que el beneficio se cancelará en efectivo y ya no como se lo hizo el año pasado, en ropa para los escolares. “No se pudo superar el problema con los dirigentes de la Fedepaf (Federación de Padres de Familia) y por este año se lo hará en efectivo, pero para el año retomaremos la iniciativa del año pasado”, dijo.
El año pasado, luego de un acuerdo con la dirigencia de la Fedepaf y microempresarios se acordó que el Bono Esperanza se entregue en ropa, es decir zapatos, chamarras, buzos deportivos y frazada. Al término de la dotación surgieron denuncias de sobreprecio y mala elaboración de los artículos de confección.
Por ello la Fedepaf anunció, desde el inicio de la gestión escolar, que la entrega sea en efectivo y en los cuatro meses que se establece. El cronograma debía empezar en agosto para terminar en noviembre, pero ante el retraso se lo hará en una sola cuota, de 200 bolivianos, a partir del 21 de septiembre, en todas las subalcaldías del municipio.
El beneficio fue lanzado en la gestión de José Luis Paredes, con el objetivo de incentivar a que los padres de familia envíen a sus hijos a la escuela y reducir los casos de abandono escolar.
El año pasado, Nava determinó darle un doble beneficio al Bono Esperanza, apoyar a los escolares entregándoles ropa para ellos y crear fuentes de empleo para los microempresarios a través de la confección de la vestimenta. En esa ocasión, la autoridad indicó que el “dinero no llegaba directamente a los niños, pero la ropa les servirá más”.