Su cuerpo tenía escarias y un cuadro de desnutrición crónica
TRABAJADORA SOCIAL, de la Defensoría de la Niñez de La Paz.
El 27 de agosto, la Defensoría de la Niñez rescató a Junior, de 12 años de edad, cuyo cuidado fue encargado a una tía luego de ser operado, pero ésta, en lugar de proporcionarle las atenciones requeridas, lo encerró durante un mes en una pieza oscura, con un pañal y sin comida.
Una de las trabajadoras sociales de la Defensoría cuenta que “el niño estaba postrado en una esponja, con una chompa azul y un pañal desechable. Los vecinos comentan que su tía, Julia, se hizo cargo de este niño hace un mes, luego de sufrir una intervención quirúrgica.
Tuvimos que pedir apoyo del grupo Bersa para sacar al niño del domicilio, porque cuando le alzamos para ponerlo en la camilla, éste se puso a gritar y ahí nos percatamos que su cuerpo tenía escaras y presentaba un cuadro de desnutrición crónica.
Los vecinos indicaron que la tía no le daba de comer para no cambiarle el pañal. Estaba encerrado en la habitación sin luz y con un olor fétido. El yerno de la dueña de casa nos dijo que cuando el niño tenía cinco años era normal y que jugaba y reía en el patio, pero ahora parece que tiene retraso mental”.
Dos pequeñas son golpeadas por su hermano
TRABAJADORA SOCIAL, de la Defensoría de la Niñez, La Paz.
El viernes 23 de este mes, María y Susan fueron trasladadas al albergue transitorio de la calle Chuquisaca de La Paz, con heridas serias en sus cuerpos a causa de una paliza que les habría propinado su hermano mayor (18). Una de las trabajadoras sociales explicó a este medio que “al ingresar Susan tenía el ojo hinchado por los golpes que recibió con un cable. Me imagino que los padres arreglaron en la Defensoría, porque días después regresaron a su casa”, a merced del agresor.
Una niña de un año y medio fue asesinada a golpes por su padre
MARLENE ACOSTA, directora de Gestión Social y Género, El Alto.
Marlene Acosta, directora de Gestión Social y Género, unidad de la que dependen las seis Defensorías de la Niñez de El Alto, recuerda que a finales del 2006 llegó el caso de Joset Villco.
“Era una niña de un año y medio que fue asesinada a golpes por su padre. De ese caso hicimos una necropsia y se detectaron llagas antiguas en costillas, es decir que ya había sufrido maltratos desde más pequeña.
El padre es una persona violenta que no sólo golpeaba a los hijos e hijastros, sino también a la madre. Ahora está por enfrentar un juicio oral, está con detención preventiva pero pidió cesación y el juez determinó una fianza de 30 mil bolivianos, sin tomar en cuenta que puede obstaculizar la investigación, ya que el hombre puede intimidar a los niños que fueron testigos. Por ello tuvimos que recluirlos, junto a la madre, en un albergue temporal, porque le tienen terror.
Los pequeños contaron que al parecer la niña fue víctima de abuso, ya que el hombre se bañaba con ella y que era sumamente violento con ellos. Como ahora está a punto de salir de la cárcel, la familia dejó el albergue y desapareció, supongo por temor”.
El forense le dio 21 días de impedimento
MARLENE ACOSTA, Dir. de Gestión Social, El Alto.
“La Defensoría de la Niñez tiene el caso de una niña de seis años que fue llevada a esa oficina por la directora de su colegio, que denunció que era constantemente golpeada.
Cuando la niña llegó, la llevamos al forense y éste determinó que tenía 21 días de impedimento. Su cuerpo estaba intocable porque había recibido muchos golpes de sus progenitores. Ahora se está haciendo el trámite de pérdida de paternidad, pues al parecer los padres no tienen ni la menor intención de someterse a terapias”.
Violan a una bebé de un año y seis meses
Agencia ANNI, el hecho se denunció en Santa Cruz.
Marina (nombre ficticio), de un año y seis meses, fue violada por su primo de 17 años, quien la sorprendió mientras dormía. Su madre se encontraba bebiendo en un bar y la dejó en un vehículo de donde el agresor la sacó y la llevó a unos matorrales. Allí abusó de ella hasta ocasionarle desgarres irreversibles. Una vecina del lugar encontró a la bebé llorando y luego se aprehendió al agresor. Cuando llegó al hospital, la pequeña tuvo que ser operada de emergencia para recuperar parte de su anatomía que quedó destruida.
Aprovechó una celebración para ultrajarla, bajo amenazas
ANNI, el hecho sucedió en Santa Cruz.
La Agencia Nacional de Noticias por la Infancia (ANNI), que realiza el monitoreo de medios escritos, compartió el caso de una niña que quedó huérfana.
Ángela (nombre ficticio), de cuatro años, fue abandonada por su madre luego de haber nacido. Su padre, al ver la necesidad de migrar a España para obtener un empleo, la dejó con su tío para que la criara.
El 13 de agosto del 2007, la niña fue violada por el ahijado de su tío, mientras éste festejaba su cumpleaños. Cerca de las 15.30, el tutor de la pequeña se levantó de la mesa donde festejaba para cambiarse la camisa y, al pasar por la habitación de su suegra, escuchó el llanto de la niña.
Preocupado, se dirigió a la pieza y encontró a Ángela en la cama, desangrándose, mientras el agresor, de 15 años de edad, se subía los pantalones.
Al pedirle explicaciones, el muchacho confesó el hecho y además agregó que la había golpeado en la cara para que se mantenga callada y no llame la atención. El tío de la víctima llamó a la Policía para sentar la denuncia. Al momento, el muchacho se encuentra en un centro de menores infractores.
Perdió el habla a causa de una violación
Agencia ANNI, sucedió en un barrio de Sacaba, Cochabamba.
José (nombre ficticio), de cuatro años, fue víctima de violación en enero de este año, en una zona de Sacaba en Cochabamba.
El agresor era un adolescente de 15 años que lo interceptó camino a un baño público donde consumó el delito. Minutos más tarde, fue detenido por gente que pasaba por el lugar que se percató del caso. La Policía lo transfirió a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia. A causa de esta agresión, José perdió el habla y recibe ayuda sicológica.
La madrastra lo golpeó hasta que terminó con su vida
Agencia ANNI, el hecho fue denunciado en Cochabamba.
La Agencia Nacional de Noticias por la Infancia (ANNI) compartió con La Razón casos de agresión de niños que se publicaron en periódicos de otras ciudades.
Una es la historia de Edson Dimar, de tan sólo dos años, que falleció tras recibir una paliza que le propinó su madrastra, quien estaba a su cargo. El niño murió mientas era trasladado al hospital infantil Germán Urquidi.
Según el informe forense, se determinó que Edson murió a causa de una asfixia por sofocación, “un fenómeno que ocurre cuando se presionan las fosas nasales y la boca de la víctima”.
Además, el niño presentaba excoriaciones y traumas en varias partes del cuerpo, en especial en las piernas y plantas de los pies, producto de los golpes que recibió, según se presume, con un látigo, cinturón o cuerda.
La madrastra, que responde al nombre de Leandra Mamani Jiménez, de 26 años, fue denunciada por el jefe del padre de Edson, que en algunas ocasiones habría sido testigo de los maltratos que la mujer ejercía sobre el pequeño. Tras el deceso, Jiménez fue detenida por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC); no se sabe del proceso.