Tras años sin editar discos de estudio, Manu Chao (París, 1961) vuelve con nuevas canciones. La Radiolina, que se lanza mañana, es el título de su nuevo disco, "probablemente el último que edite, pues si sigo trabajando a este ritmo cuando tenga nuevas canciones probablemente ya habrá desaparecido el compacto y se edite de otra manera", afirma.
En La Radiolina, de tono melancólico y marcado por ritmos y acentos melódicos de todo el mundo, Manu Chao canta en castellano, francés, inglés, portugués e italiano. "Las canciones van unidas como si se tratase sólo de una, que además tiene las letras intercambiables, porque una letra puede servir para más de una canción". Son temas compuestos en medio mundo: "La situación más dramática la viví en Bogotá. En un taxi olvidé una maleta en la que tenía escritas entre 70 y 100 canciones" cuenta.
Manu Chao no puede eludir el tema de la política mundial. “Vamos directo contra la pared, pero seguimos mirando por la ventanilla”, dice. Quizás sea éste el pensamiento que ilumina una de las frases que Chao prefiere del disco: "Cada día me río para no despreciar". El País de Madrid