Peregrinos piden favores al alma de Shirley en Sipe Sipe La muchacha fue asesinada el 2003 y su cuerpo mutilado e incinerado por su pareja. La gente le lleva velas y flores cada primer lunes del mes.
LUGARES DE CULTO • Un grupo de personas que llegó ayer por la mañana a Lincor (Sipe Sipe) deja flores y enciende velas en memoria de Shirley en una especie de capillas (tres) techadas.
El 23 de abril del 2003, una muchacha embarazada murió a manos de su pareja y su cuerpo fue mutilado e incinerado al margen de una vertiente en Sipe Sipe (Cochabamba). Desde entonces, decenas de personas acuden a ese lugar para venerar su alma, a cambio de favores recibidos.
Shirley Quispe tenía 18 años de edad y ocho meses de gravidez. Ese día, según relatan los habitantes de ese sector (ubicado a 42 km de la capital), ella y su pareja discutieron. Al parecer habían consumido alcohol y el hombre la mató a golpes, luego cercenó su cuerpo y lo quemó entre las rocas de un cañadón.
Tras el incidente, por el que el responsable no fue castigado, los familiares de Shirley acudían regularmente al sitio para dejarle flores y encender velas en su memoria, agradeciéndole que les colmara de bendiciones.
Con el tiempo, le atribuyeron virtudes como la de ayudar en la sanación de enfermedades o proveer prosperidad económica.
Tres velatorios y un altar para las flores fueron construidos en cuatro años. Según Macaria Medina, una vecina cuya vivienda está a unos 100 metros del lugar, la costumbre iniciada por la familia Quispe se convirtió en un ritual de cada primer lunes de mes, día dedicado a las almas.
Este medio estuvo allí ayer y encontró a decenas de personas rindiéndole culto. Como Modesto Araníbar, que llegó de Montero (Santa Cruz) para agradecerle la prosperidad de su negocio y la casa y el coche que compró. Hace tres años que hace lo mismo.
Ramiro Vélez, de Cochabamba, oró para que Shirley le dé protección y seguridad mientras desempeña su trabajo de taxista, pues teme ser víctima de los delincuentes. Y doña Constantina Quiroz, también de la capital del Valle, aseguró que el agua de la vertiente donde fue hallado el cuerpo de la víctima es bendita porque cura de a poco los hongos que le aquejan en los pies; por eso lleva coca y chicha para ch’allar.
PARTE DEL RITUAL
Fotografías • En el lugar hay dos fotografías de Shirley, que la gente toca para sentir que recibe algún tipo de bendición. También oran por su bebé.
Rituales • Los visitantes llevan flores y velas que colocan en los tres ambientes construidos. Niños ofrecen oraciones a cambio de monedas.
Virtudes • Las personas que llegan al lugar aseguran que Shirley propicia prosperidad económica, salud y facilita el viaje de los emigrantes.