Democracia de Alta Tensión: Conflictividad y cambio social en la Bolivia del siglo XXI, así se denomina el último libro de Cesar Rojas Ríos. Presenta varias condiciones para ser un libro urgente. Urge leerlo porque posee no sólo un estilo y un tratamiento del lenguaje inusual en las ciencias sociales bolivianas, también porque presenta un andamiaje teórico inexplorado en las investigaciones de la realidad boliviana, un esquema que es capaz de articular a las ciencias sociales con las humanas, pero al mismo tiempo las cuestiona y critica.
Marca un quiebre a la hora de hacer interpretación y reflexión social en Bolivia, donde se ha acostumbrado a plantear esquemas globales y universales para dar cuenta de realidades particulares y locales. No es casual que su universo teórico sea reformulado con construcciones metafóricas como “sociedad ambidextra”, “síndrome del abismo”, “revolución en democracia”, etc. Estas metáforas no son construidas a través de una abstracción, sino que emergen tras un proceso de discusión crítica al interior del texto y en relación con la teoría usada, pero en sincronía con la realidad analizada. La realidad va construyendo teoría y no al revés. Privilegia la realidad, de ahí el trabajo hemerografico, respondiendo a una de las venas del autor, la de periodista que sigue el pulso de la democracia.
Si bien estudia 2000- 2005 y luego pasa revista a la victoria del MAS, genera una nueva metáfora visual, que es la de “Arco histórico”, con ella enlaza la década de los 80 y 90 y a éstas con los 2000, con lo cual vislumbra horizontes de democracia y de conflicto. Avanza a la relación, igualdad y similitud de eventos, de circunstancias y de actores sociales. Se trata de la construcción de un esquema local para entender una realidad local a la luz de la teoría general/ global.
Explica el porqué y el cómo de las prácticas políticas de actores específicos. Reconoce el conflicto y encuentra en él no las aristas negativas sino las posibilidades de positivas de la reconfiguración, de ahí que el libro tenga una dosis de esperanza, de puertas abiertas y escenarios de disputa donde se debe jugar el poder, pero que no deben terminar en la aniquilación del uno por el otro, sino generar una nueva amalgama que produzca reconciliaciones antes que fragmentaciones y discusiones.
Da cuenta del éxito y fracaso de algunos proyectos políticos, de la rivalidad de visiones y de particularismos que acechan la democracia y generan inestabilidad; reconoce que ésta ha ido acompañada de salidas regulatorias guiadas por la norma, con lo cual las demandas han sido satisfechas por las instituciones estatales.
La puesta en escena de un andamiaje teórico local, nutrido de aspectos globales, posibilita poner el acento en el conflicto como dimensión positiva generadora del cambio social, y la posibilidad de leer el país a partir de arcos históricos construidos a partir de momentos constitutivos para el estado y la democracia en Bolivia.
Posibilita una lectura por capas de la historia reciente de Bolivia. Mira varios escenarios, desde Santa Cruz hasta el Altiplano, y las ciudades urbanas como Cochabamba y El Alto; es capaz de hacer visible lo que está debajo de la nota periodística, responde al qué pero también al porqué, genera explicación, teje razones posibilitando relacionar eventos, discursos, actos y programas políticos, lo cuál hace cognoscible la realidad.
Christian Jiménez K. es egresado de ciencias política de la UMSS