La II Pet Fashion Week de Nueva York presentó trajes y accesorios con un costo de hasta 3.000 dólares. Entre estress y strass, los caninos de todas las razas y tamaños, fueron las estrellas.
Texto: Con datos de AFP y www.petfashionweek.com • Fotos: AFP
Acostumbrada a los flashes, Chai, una bulldog blanca de pelo corto y ojos azules, modelaba una capa de satén color rosa y bronce decorada con strass, una confección para la Segunda Semana de la Moda para mascotas en Nueva York.
La industria del pet shop, que mueve más de 2.000 millones de dólares al año sólo en Estados Unidos, se lució presentando el último grito de la moda para perros y gatos: enterizos de polar o lamé; abrigos de animal print; capas en vinilo o neoprene; pijamas de algodón y chamarras de cuero.
Del 17 al 24 de agosto, el centro de exposiciones de Manhattan acogió a más de una veintena de expositores y hubo de todo: bolsos para llevar mascotas, vitaminas, correas, muebles, revistas y ropa lucida por modelos de cuatro patas. “Tenemos una nueva línea de productos de belleza, champús y cremas de enjuague y perfumes. Lola está perfumada con soufflé de azúcar rosa”, comentó Stacy Braverman, dueña del spa para animales Bitch-on-line mientras acariciaba a su chihuahua.
En el sitio de Stacy, los compradores más gastadores encontraban collares para perros con diamantes por unos 3.000 dólares. “Claro que vendo, ¡y más de uno!”, aseguró ella, mientras aplaudía el desfile de un caniche vestido de ante verde que bailaba al son de La Foule de Edith Piaf.
Entre tanta oferta ganó la empresa argentina Margoff, con un kimono canino con no menos de 600 cristales. Su diseño, La musa, ganó el premio Swarovski.