Diego Montoya, alias Don Diego, uno de los narcotraficantes más buscados del mundo y que figuraba en la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI, fue capturado por el Ejército ayer en una finca acompañado de su madre en el suroeste del país, informó el Gobierno de Colombia.
Después de una rueda de prensa de las autoridades, Don Diego apareció ante las cámaras de televisión en el aeropuerto militar de Bogotá vistiendo una camisa negra, unos pantalones de color café, luciendo un corte de pelo rapado y una barba corta, y fue fuertemente escoltado por unos 40 soldados.
La captura supone un duro golpe al cartel del Norte del Valle, el último y más poderoso de una cadena de organizaciones narcotraficantes que se remonta al cartel de Medellín, y la mayor victoria de las autoridades en la guerra contra las drogas desde que dieron muerte a Pablo Escobar en un tiroteo en 1993.
El comandante del Ejército, Mario Montoya, relató que Don Diego intentó escapar de la redada de un grupo de élite del Ejército, pero que los soldados siguieron el rastro de un "pie que se arrastraba" en las cercanías de la finca, hasta encontrarlo escondido en medio de unos arbustos en un riachuelo vistiendo únicamente en "camisa y en ropa interior". Bogotá, AP