El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, señaló ayer que existen dos planes que serán propuestos al Congreso que ayudarán a la lucha contra el narcotráfico. El primero será permitir la interceptación de llamadas y el segundo cambiar información con los detenidos en las cárceles, principalmente tragones y pisacocas, para dar con los “verdaderos narcotraficantes”.
Las personas que están detenidas en las cárceles por narcotráfico son mayormente, según Cáceres, tragones o mulas (personas que llevan droga en su cuerpo o dentro de él). La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) indicó que además de los tragones están los pisacocas (en fábricas de droga).
Cáceres señaló que esa gente es pobre, “pero si nos diera la verdadera información de quién es el verdadero dueño de la droga, yo creo que podemos ser más eficientes”. A cambio de esos datos, comentó, la propuesta de ley, que está en borrador, plantea una rebaja de pena. El 2006, en el país, el 40% de la población penitenciaria estaba recluida por narcotráfico (Ley 1008), según la investigación Cárcel y Drogas del Centro Latinoamericano de Investigación Científica (Celin).
Cáceres aseguró que con los narcotraficantes del crimen organizado no se negociará. “La política no es transar con los verdaderos narcotraficantes”.
Con las nuevas normas se quiere saber a futuro “quién es el narcotraficante, el de abarcas o el de cuello blanco”. Para ello, dijo Cáceres, hay proyectos de ley de interceptación de llamadas, prohibido por la Constitución; la de la negociación con los detenidos por la Ley 1008 y la de retirar el secreto bancario para investigar los movimientos de dineros.
El 24 de julio, el presidente Evo Morales anunció la elaboración de la ley de eliminación del secreto bancario, dijo que el negocio del narcotráfico mueve $us 500 mil millones y que “el pisacoca no anda cargado de miles de dólares en la espalda, esos dólares se mueven en los bancos”.